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lunes, 20 de febrero de 2017

Carnaval.

Esta semana es carnaval. Que guay.

Desde que eres madre la semana de Carnaval se ha convertido en una pesadilla. Antes la semana de Carnaval era [mamá deja de leer aquí]  una excusa de puta madre para no ir a clase y pillarte una buena cogorza haciendo el anormal con tus amigos a cualquier hora del día [reengánchate aquí mamá]. Ahora significa trabajo. Y no un trabajo normal no, trabajo homemade y diy, que junto a cocinar son tus torturas favoritas. Encima el no hacerlo conllevaría la conversión de tu hijo en el paria de clase, y claro por ahí sí que no, con la autoestima de tu flor de loto no se juega. Así que encima de torturada, presionada. ¡Viva el Carnaval!.

Si se tratara de conseguir gagdets para un disfraz ya te daría por culo ya, pero a golpe de chino lo solucionarías. Pero no, resulta que el rei Carnestoltes (Rey de Carnaval) os da instrucciones de cómo tienen que ir los niños cada día, ojo no un día sólo, todos los días de la semana.

Así que llevas 15 días con las instrucciones del Rei Carnestoltes enganchadas en la nevera para que no se te olviden. Y tienes las de los gemelos clavadas a fuego lento en el cerebelo. Pero te has despistado con las de Jomío. Todo a la vez no se puede.

Este año en la clase de Jomío se disfrazan de león por fascículos.
El lunes tienen que llevar orejas de león.
El martes una cola de león.
El miércoles la cara pintada de león.
Y el jueves todo junto y se pondrán un cuerpo de león que han hecho en clase.
Lo dicho, león a cachos. Y te has despistado.


 Así que anoche, domingo 19 de febrero a las 21:41 minutos de la noche te diste cuenta de que el lunes 20 de febrero iba a ser hoy y tenía que llevar las orejas de marras.
Corriste al chino. Buscaste orejas. Y mira que tienen mierdas de todos los colores y países pero no tienen orejas de león, las tienen de rata, de vaca, de leopardo, de ornitorrinco asiático y de tigre bengala, pero de león nada.

Y en un alarde de improvisación, iluminación y creatividad suicida compraste una bayeta naranja de microfribra especial cristales y unas orejas de tigre. Y en cuanto llegaste a casa te pusiste manos a la obra. A forrar las orejas de naranja y a quedarte sin huellas digitales. Lo que cuesta clavar una puta aguja en una bayeta de microfibra… Pero a base de la mejor cabezonería manchega y tesón catalán lo conseguiste, y esta mañana tu hijo ha llevado sus orejas de león. De un león un poco raro, pero león al fin y al cabo.
Lo marrón lo pintaste con rotulador.
Si tus hijos crecen sin traumas personales van a ser dignos de estudio.

Cuando se las enseñaste anoche te preguntó si podía ponérselas justo al entrar en clase, que por la calle no hacía falta llevarlas. Se nota que tu hijo se enorgullece de las habilidades manuales de su madre tanto como de las culinarias…ejem…

Y mañana martes la cola, a ver de dónde sacas una cola de león, te quedan 12 horas para hacerte con una. Se aceptan sugerencias, consejos e incluso donaciones.

He aquí el jersey "divertido" que han llevado los gemelos, bueno uno de ellos que el otro está enfermo, no vaya a ser que nos libremos de ir al médico esta semana. Este jersey ha sido obra de la abuela porque de ser por ti le hubieras enganchado macarrones.


¡Feliz tortura digo... Carnaval, feliz Carnaval a todo el mundo!