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miércoles, 15 de mayo de 2019

A la tercera va la vencida.

Crees, CREES que ya puedes comprarte la camiseta de “Yo sobreviví a la operación pañal de mi hijo autista”.

Si no viene Murphy con un giro inesperado de los acontecimientos, que todo podría ser ¿¿eh, Kalheesi??, parece que la operación cagato infinito podría estar dando sus frutos.

Hasta la fecha, de todas las batallas con el autismo de Leo la operación cagato infinito ha sido la más peleona, farragosa y apestosa.

La odisea comenzó en verano de 2017, antes de empezar en P3. Culpa tuya por querer entrar en los estándares de “sin pañal antes de los 3 años” porque ni tus hijos estaban preparados ni el colegio te lo estaba exigiendo. Cagada tuya y solo tuya. Y como el karma existe, las consecuencias de tu mala decisión no se hicieron esperar, te pasaste todo el verano recogiendo boñigas y el sofá se convirtió en un compostero.

Y se supone que deberías haber aprendido la lección, ¿no? Los cojones.

Verano de 2018. Volviste a las andadas porque “ahora sí, ahora seguro que sí". Y no, tampoco, para nada. Otro verano oliendo a "L'eau de la merde" y dándole al amoníaco por doquier. La única diferencia respecto al verano anterior fue que las plastas eran más grandes.

Así que este curso tus gemeliers empezaron P4 aún con pañal y el colegio sin chistar. “Tú tráenos pañales y toallitas y listos” fue todo cuanto te seguían diciendo. Y no te cansarás nunca de dar las gracias a la escuela pública a la que van tus hijos por todas las facilidades, por empujar siempre en vuestra misma dirección, por no poner nunca pegas y estar siempre dispuestos a que esto funcione y funcione bien. GRACIAS <3

En Navidades la tutora te sugirió que con Mass podíais hacer la prueba porque había estado mostrando interés en clase cuando los compañeros iban al baño. O estaba preparado o iba para voyeur. Y probasteis, y funcionó en dos días. En dos p u t o s días.

En dos días aprendió a controlar y a ir al baño solito cuando tocaba. Eso sí, lo de tirar la cadena, lavarse las manos y apagar la luz al salir ya si eso otro día.

Al menos ya tenías un gemelo en el lado de la luz, porque el otro seguía en el lado oscuro, muy oscuro, y apestoso que no veas la maldad que albergan los cuerpecitos adorables de tu estirpe.

Semana Santa 2019. La tutora te dice que por qué no probáis con Leo que cree que podría funcionar. Y tú como eres de la orden de la Santa Devoción al Maestro y lo que digan los profesionales de la educación va a misa, obedeciste.

Aprovechaste las vacaciones de Semana Santa en La Mancha para quitarle el pañal. Y escapes hubo pero también atinasteis alguno en el baño con su consiguiente algarabía, festejos y fuegos artificiales. Hasta una hora y media llegaste a estar en el baño con Leo a la espera del "chorrito amarillo".

Ahora lleváis casi un mes sin pañal y parece que la cosa va mejorando, la rutina del colegio ayuda mucho. El tema pipís está bastante controlado, incluso empieza a ir solo al baño cuando tiene ganas. Y como buen autista y amante de las rutinas, lo hace mucho mejor que su hermano: Leo siempre tira de la cadena antes  (no preguntéis, él es así de "net i polit") y después, se lava las manos, se las seca, deja la toalla hecha una boñiga en el toallero y apaga la luz al salir. ES MÁS, si mancha la taza del váter LA LIMPIA con toallitas. Cuatro años y es más diligente que su hermano de nueve. 

El tema Gran Kahuna no está tan controlado. Sigues limpiando boñigas pero has descubierto que el secreto está en ponerle calzoncillos de adamantium, que aguanten las majás de medio kilo que exorciza su ojito de Sauron. Así se queda toda la maldad concentrada y recogida en un mismo sitio y aunque el rato de comer mierda con las manos no te lo quita nadie, al menos no va dejando rastro por la casa. 

Por si a alguien le sirve de ayuda, la terapeuta de Leo os hizo una secuencia de pictogramas que os han ido de fábula. He aquí tu hombrecito recitando la serie. A grito pelado claro, que gracia tiene cantarlos si los del entresuelo no se enteran.


 "Limpia culete" dice, cada vez que le asoma una majá de medio kilo de maldad por el calzoncillo. 
"Limpia arma de destrucción masiva" debería de decir.


Esperemos que éste sea el principio del fin de la operación pañal.

miércoles, 25 de julio de 2018

Free Cagato


Hace dos meses decidisteis arrancar la operación pañal con un gemelo. Y así os va. Limpiando mierda en sitios donde nunca imaginaste. En el móvil, las paredes o el pelo del gemelo no emisor de la mierda de turno.

Tus hijos a creativos no les gana nadie. Cualquier sitio es bueno para soltar el mojón menos el váter o el orinal, no vaya a ser que se desperdicien las propiedades aromáticas de la plasta río abajo.

Con el pipí al menos, tenéis algunos avances. Algunos.

Ya no necesitas estar preguntándole cada 2 minutos si tiene pipí, en el 85% de los casos va solo al baño a hacer pis, en el otro 15% de los casos os deleita con una meadis honoris causa allá donde le pille bien. Que ese mocho no va a mantenerse mojado él solo.

El problema es que se conoce que sus huevazos no caben en la taza del váter y se niega a sentarse, siempre mea de pie. Y que un mico de 3 años que no es capaz de estarse quieto un puto minuto de pie intente atinar con un chorrito que sale de su tótem del placer supone un desaguisado de dimensiones épicas. 
Porque tus hijos se pasan el día entero en bolas y el día entero tocándose, estirándose y retorciéndose el pito. Así que si te tocas, estiras y retuerces el pito mientras meas de pie dando saltitos de pulguita espídica pues bien no va. Pipí en todas partes menos en el váter. Y si encima le vienen ganas de hacer caca en ese momento, suelta un mojón de kilo y medio entre las piernas sin pestañear. Porque el tema cagato no lo tenemos tan encauzado.

Si le da el apretón allá donde esté lo suelta y después viene corriendo a buscarte y la conversación sigue tal que así. Sin excepción:

G: ¡Mamá, mamá! ¿Qué ha pasado???
*Con toda la cara de sorpresa que un mini ser sea capaz de poner.

M: No lo sé, ¿qué ha pasado?

G: ¡Ven, ven, que huele muy mal!
*Me coge de la mano y me lleva hasta la escena del crimen. Una majá de palmo me saluda desde el suelo y el gemelo cagón se pone ambas manos en la cabeza en modo emoticono (literal) y exclama.
G: ¿¿Qué es eso??


M: Pues tú dirás Massimo, una caca. ¿Quién ha hecho eso?

G: ¡Leo!

Olé ahí sus huevazos cuadrados. Tres años y ya ha aprendido el noble arte de liarla parda y echarle la culpa a su hermano autista que no replica.

M: ¿Seguro que ha sido Leo???

G: Ziiiiii (habla zopaz, lo que le hace aún MÁS gracioso. Pero lo sé, hay que corregirlo y lo haremos, pero ahora mismo tenemos otros frentes abiertos que requieren ser atendidos).

Acto seguido viene el ritual cagalístico homologado por la OMS para familias donde hay culos pequeños en operación Free Cagato:

1. Acordonamiento de la zona cero.
2. Doble amenaza a los gemelos de que como toquen el mojón les caen dos macoques que se despiertan en 4to de la ESO.
3. Búsqueda desesperada de toallitas.
4. Levantamiento de zurullo.
5. Limpieza del ojete de Sauron responsable y su extrarradio.
6. Limpieza de la zona cero con fregona y lejía.
7. Amenaza a Gemelo1 para que no meta la manaza en el agua del cubo.
8. Amenaza a Gemelo2 para que deje la fregona en paz.

Pensabas que la operación Free Cagato sería más fácil en verano pero no contabas con que tus hijos predicaran la religión del Pito Free Style y eso dificulta con furor la identificación de las meadas porque las vuelve invisibles y cuesta más anticiparse a la siguiente meadis honoris causa. 

Total, que con Massimo hay algunos avances y con Leo litros de lejía, Febreeze y mucha paciencia.

Esta operación pañal te va a hacer sudar sangre, o peor aún, mierda.


lunes, 5 de febrero de 2018

Estrés y alegría.

“Qué es estrés, dices mientras clavas

En mis costillas tu codo derecho

¿Qué es estrés? ¿Y tú me lo preguntas?

Estrés… sois vosotros”. Coño.

Siempre te había parecido que estrés era intentar meter la compra en las bolsas de plástico a la misma velocidad que la cajera te tiras las cosas con desdén. Qué equivocada...

Estrés es tener hijos pequeños.

Porque ser madre eleva a la enésima potencia el concepto de estrés. Si tienes gemelos lo eleva a niveles estratosféricos. Y si uno de ellos tiene TEA lo revienta.

Tú tienes nivel de estrés 4 sobre 3. Porque tienes 3 hijos pero cunden como 4 y han convertido vuestra vida en una aventura muy intensa.

Que a ver, intensa tú ya eras antes. Y tu marido otro intensito, pero vuestros hijos han venido a demostraros una vez más que cuando os pensabais que erais lo más en algo ¡ZAS! No lo erais en absoluto..

Estos días el estrés en casa gira entorno al control de aspersores de maldad (aka control de esfínteres). Un tema muy mainstream en tu casa.

Ayer estabas limpiando el desaguisado cagalístico de un gemelo y justo cuando estabas totalmente indefensa con las manos de mierda hasta las muñecas y un ojito de Sauron ennocillado a tu vera, el otro gemelo manteniéndote la mirada fija se bajó los pantalones y plantó un pino en mitad del salón. Provocándote estrés y un ictus.

Por suerte si conlleva esfuerzo y estrés, conlleva alegría y festejos en su misma proporción. Así pues, si en plena operación pañal de Jomío para reforzar positivamente el uso del baño le vitoreabais y celebrabais las cacas y los pipís como si se hubiera licenciado cum laude en Astrofísica, el día que lo consigan los gemelos vais a montar una rave en iaioland.
Lo que son avances normales en niños normotípicos se convierten en auténticas locuras generadoras de estrés a la par qué de explosiones de alegría cuando dan sus frutos en niños con alguna dificultad añadida, TEA o lo que sea.

Y en tu casa, aún y los elevados niveles de estrés que tenéis estáis de enhorabuena porque encima el gemelo con autismo ha empezado a decir algunas palabras con intencionalidad comunicativa y saben a gloria bendita. 

Nunca un “mocos” te había sonado a música celestial. Eso sí, hay que tener el oído muy fino porque no las dice, las susurra. Este gemelo habla en élfico, no tiene el tono de voz alto y claro como sus hermanos que cuando quieren algo berrean como gorrinos y se les oye en Constantinopla, Leo susurra cosas como: agua, parque, piedra, mocos, caca, a dormir y Hola abuelo. 

No quieres saber lo que puede haber insistido el dramabuelo para que tu hijo con autismo le salude cuando le ve, es la única persona a la que saluda cada vez que lo ve. Está claro que la intensidad del dramabuelo  manchego bien focalizada da unos resultados fantásticos. Por supuesto el abuelo cada vez que su nieto con autismo le saluda queda reducido a una masa amorfa de polímeros abueliles

A priori "agua, parque, piedra, mocos, caca, a dormir y Hola abuelo" son solo 7 expresiones. Pero en vuestra familia son 7 raves con putas y crack para todo el mundo. Motivo de celebración, fiesta y alegría infinita. Porque esas 7 expresiones confirman que estáis avanzando y que no lo estáis haciendo del todo mal.

Y cuando el élfico de Leo llega a tus oídos y es procesado por tu cerebro, todo el estrés que ha costado llegar hasta aquí te parece una mariconada totalmente anecdótica (hasta el siguiente pino plantado en el salón, claro).

jueves, 14 de junio de 2012

OCE (Operación Cagato Exprés)

En esta casa ni operación pañal ni ostias. Jomío lleva semanas sin usarlo en la guardería y hace una semana que habéis decidido prescindir de él en casa (salvo las noches). Y oye, ni una gota fuera de su sitio O_O

El único "handicap" con el que os encontráis es que es incapaz de hacerlo solo.

Así que o bien os hace ir a todos al wc cuando le entran ganas. Y cuando dices todos, quieres decir TODOS los seres vivos o susceptibles de parecerlo por su forma anatómica (aka peluches) que haya en la casa en ese momento .
O bien arrastra su váter-orinal hasta donde estéis vosotros. Y ahí, en mitad del comedor, cocina o pasillo se aplica en sus quehaceres cagarriles.

Ayer mismo por la mañana te despertaste entre jadeos pensando que iba a haber mandanga mañanera y resultó ser Jomío a tu vera del futón apretando fuerte plantando su primer pino del día. Y cuando terminó y sin darte tiempo a sacar las toallitas, se metió en vuestra cama con la trompa colgando y un tanzanito asomando. Muy sexy todo.

Pero como más le gusta cagar al enano es junto a su padre. Ambos sentados en sus tronas, "pa verlo" (oírlo y olerlo) XD

Pero no piensas bajar la guardia porque no puede ser que haya resultado tan fácil. Éste está esperando que te confíes para liarla y mear el parquet o cagar el sofá. Así que sigues con ojo avizor ante tanto control "esfintérico" espontáneo...

Cagatos a parte. Este blog, su rubia y Jomío necesitan vuestra ayuda.

Te gusta poco el auto-bombo porque te incomoda el ser una "notas" forzada. Mola serlo sin pretenderlo, de forma natural y espontánea... con misterio. Pero está claro que en tí no funciona. Así que si quieres poder optar a algún premio (ni que sean unos sugus) en el concurso SUAVINEX no te queda otra que bajada rauda, veloz y en picado de pantalones hasta los tobillos, subirte en una silla y suplicar gritar bien alto:

¡¡VOTADMEEEEEEEEEEEEEE 

COÑOOOOOOOOOO!!

Porfapliiiiiiiiiis
 



Tan sólo hay que pinchar este link, y en el ránking votar el blog que más os guste ÉSTE-POR-SUPUESTO ;o)

¡¡¡GRACIAS!!! :-)








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