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viernes, 6 de mayo de 2011

Menuda es mi madre

“¡Yo JAMÁS le permitiría a un hijo mío que se comportara así!”

UNA a UNA te estás tragando estás palabras que en más de una ocasión tú y TODAS las mujeres estupendas del mundo habéis pensado para vuestros fueros internos, copita de vino en mano, mientras veíais como una bestiecilla de pocos meses incordiaba a su desesperada madre estirándole el pelo, gritándole y llenándola de babas y vómitos. 

Pues ahora TÚ eres una de esas desesperadas madres.

Vistas las cantidades industriales de baba que expulsa Jomío,  ayer por la tarde decidiste ir a comprar más baberos. Maldita la hora...
Nada más entrar en la mini-tienda, un ligero incidente con el cochecito auguró que nada bueno podía suceder ahí dentro. No atinabas a encajar las desmesuradas dimensiones del trailerBoo con el tamaño liliputiense del establecimiento. Así que para poder entrar hiciste que una de las clientas se espachurrara (literalmente) contra el mostrador, que otras dos se escondieran detrás de la puerta  y que la dependienta saliera fuera para ayudarte en tus maniobras de estacionamiento del trailer. Conseguido el objetivo de entrar, Jomío que iba plácidamente dormido, con tanto meneo evidentemente se despertó. Y a juzgar por su cara, de muy malas pulgas.

Inició su performance arrancándose por la bulería en do sostenido de "Omá cógeme en brazos porque yo lo valgo" ante cuya negativa por tu parte (en tu cabeza retumbaba el Manual de la Madre Ideal, Tomo I) pasó a representar la “Oda al Grito Agudo”. Pero si Jomío es terco, tú eres lo siguiente, así que con el Manual de la Madre Ideal, Tomo II en tu mente y a pesar del inicial tembleque de piernas y voz, te mantuviste firme y te negaste a ceder ante su caprichoso antojo de ser elevado a tus alturas y participar en tus negociaciones con la abuelita dueña del local. 
Jomío, perplejo ante tu indiferencia, echó toda la carne en el asador y dió rienda suelta a todo su poderío con su recién estrenado espectáculo "Cógeme o te vas a enterar, so lista" donde los gritos agudos y las entradas en "barrena" iban acompañados de un color rojizo azulado de cara, aspavientos de brazos y patadas.
Trataste de aguantar pero pasados 0,5 segundos sustituiste el Manual de la Madre Ideal, Tomo III por el CódigoRojohagoloquequierasperopordiosCÁLLATE y cediste pensando "te cojo pero que conste que soy MUY DURA Y MUY ESTRICTA"

Eres una blanda.

Cuando ya lo tienes en brazos de repente: ¡¡¡¡BBBBLLLURRRPPPPP!!!! Una plasta marronácea sale disparada de su gaznate directa a tu esponjosa melena. El muy cabrito se ha provocado el vómito de tanto rebuznar como un borrico y encima se te queda mirando con cara de "are you talking to me??".
Mantén la calma, no pasa nada, es un bebé. Informe de daños: pelo pringoso, vestido pringoso, Jomío pringoso, cochecito pringoso, suelo pringoso...ups... mostrador pringoso y muestrario de baberos pringoso”.

Por suerte la dependienta se compadece de ti y no te obliga a comprarle 5 baberos con la palabra MUESTRA bordada en Comic Sans 26. 

Cuando sales de la tienda sigues en modo OMM pero al girar la primera esquina, se te escapa la fiera que llevas dentro “¿¡¿¡¿PERO SE PUEDE SABER QUÉ C**** TE PASA PARA QUE MONTES SEMEJANTE CIRIO!?!?! "

Y te responde haciendo pucheros y poniendo ojitos:  


Ipso facto se te desmoronan dos de los pilares básicos en vuestra relación, a saber:


1- No ceder ante su voluntad a la primera de cambio.


2- Tú tienes el control, ergo tú mandas y decides.


Resultado: te estás volviendo a casa con el corazón encogido y Jomío (victorioso) en brazos. 

Habrá que ir pensando en comprar un látigo...