Mostrando entradas con la etiqueta cochecito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cochecito. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de mayo de 2011

Maternity matters

La maternidad está resultando una aventura donde cada día descubres algo nuevo. 

Claro que nadie te dice que este "algo nuevo" tenga que ser "algo bueno" porque que de cada tres descubrimientos dos son "malos" (o cuanto menos desconcertantes) es un hecho.

Para empezar pequeños gestos cotidianos que antes hacías sin pensarlo y de manera automática, pasan a ser "el más difícil todavía" como ponerse mascarilla capilar en la ducha.  Llevas 16 días sin poder aplicártela porque tu pequeño retoño no te permite duchas más largas de 2min40 seg. Te has convertido en una ninja de las duchas: mientras con una mano te enjabonas el cuerpo, con la otra te lavas el pelo y con un pié encima de la piedra pómez te vas dando en la planta de un pié y después en la otra (con elevadísimo riesgo de ostiarte) lo que ha convertido el momento placentero que suponía la ducha en un deporte de alto riesgo. Así que la mera idea de aplicarte una mascarilla y dejarla actuar los 2-3 minutos de rigor se ha convertido en una peligrosa utopía totalmente fuera de tu alcance, por lo que has asumido que la bruja con pelo estropajoso que te saluda cada mañana en el espejo es tu alter ego materno.


Por no hablar de ir de compras. La muy ilusa de tí lo intentó hasta que te diste cuenta de que 8 prendas de ropa, el cochecito del niño, tu culo y tú no cabíais en un probador. Desde ese día te has aficionado a las compras desde casa por internet, otro vicio en tu larga lista.

Otro sitio muy afectado por la maternidad es la cama (o la ausencia de ella). En tu caso puedes estar contenta porque sigue habiendo vida sexual post-maternidad. Eso sí,  ríete tú de dos velocirraptores follando. Atrás quedaron  las miradas, los susurros y los preliminares para entrar directamente a matar y sin hacer ruido novayaadespertarseelniño. Parecéis dos mimos haciendo capoeira.

Pero donde más, donde más, donde más te ESTRESA el pequeño tirano de la habitación de en medio es a la hora de salir a pasear. Su paciencia termina donde empieza la odisea de: coge-niño, viste-niño, mete-niño-en-cochecito, prepara-bibe, coge-toallitas, coge-babero, coge-juguetitos, calle, olvida-móvil, sube-casa, pilla-móvil, calle, niño-vomita, sube-casa, cambia-niño, cambia-rubia, niño-berrea, calle, olvida-cartera....y así hasta conseguir salir a la calle con el enano con cara triunfal y tú con un tic en el ojo izquierdo. 

Menudo estrés, en serio...¿dónde está mi vida?