Ok, chicos… dejad que os lo explique otra vez.
Vosotros sois grandes, yo pequeño. PERO vosotros no tenéis caracolitos, yo sí… Eso me convierte en el Jefe. Capito?
Así que a partir de ahora, ragazzi, el Código de Honor lo marco yo. A saber:
- Dirigíos hacia mi persona como Padrino o Jomíiio (con 3 íes).
- Se prohíbe cualquier tipo de relación con personas que tengan vínculos con Narhinel, sueros fisiológicos y/o jeringas.
- El verdadero bambino d’onore no se deja ver por piscinas de bolas, las bolas vienen a él.
- Respeto absoluto e indiscutible al pato de Baby Einstein y Winnie the Pooh. Si ellos aparecen, el resto os evaporáis a la de ya.
- Estáis autorizados a exagerar cualquiera de mis anécdotas hasta un 50%. A partir de dicho porcentaje cualquiera que la escuche podrá gritar “Che cazzo!”.
- A ningún bebé se le exige recoger sus juguetes. De hecho hasta mencionarlo es estrictamente opcional y ligeramente gay.
- Los adultos que digan que “les gusta Cantajuego” deberán ser tratados como espías hasta que demuestren tener conocimientos del programa y bailar completas por lo menos 5 canciones.
- Si tienes hambre, a mí plin. Si yo tengo hambre, es tu deber satisfacer mis necesidades con escrupulosa puntualidad.
- La tarifa universal para los amigos que me ayudan a hacer el mal son palitos de pan.
- Cuando llegues a un lugar donde haya bebés viendo Cantajuego, estás obligado a preguntar si han cantado ya "Soy una taza, una tetera", pero nunca preguntar quiénes son esos del peto con camiseta roja.
- Cuando tu madre exprese el deseo de presentarte al hijo llorón de sus amigos, siempre mándala a cagar, excepto que tengas tiempo suficiente de lamerle los mocos al pupas de clase y ponerte malísimo para librarte.
- Si a otro bebé lo están torturando con suero y Narhinel, deberás saltar a defenderlo. Excepción: Si en las últimas 24 horas sus actos te han motivado a pensar: “Así te metan suero hasta por el culo”. En ese caso puedes sentarte y disfrutar.
- Mis manotazos al piano son música para vuestros inexpertos oídos. Celebraréis con gran alborozo y regocijo mis interpretaciones a las 6:30 de la mañana.
Este código forma parte del ritual de adhesión a mi Famiglia. Debéis aprenderlo de memoria y recitármelo al son de "Susanita tiene un ratón" antes de entrar a formar parte de mi Organización.
E ricordare miei amici…” Si hay algo seguro en esta vida, si la historia nos ha enseñado algo, es que se puede porculear a cualquiera”.
Jomíiio.
