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jueves, 4 de octubre de 2012

Tu psicología

Primera clase en Psicología, año N d.C., Facultad de Psicología de la UB, Barcelona.


La mitad de los que estáis aquí es porque la nota de corte no os daba para más y la otra mitad porque estáis zumbaos y pensáis que esta carrera os ayudará.

O_O

Tocotó. Y tan pancha que se quedó la tía.

Efectiviwonder. Eres psicóloga (de formación que no de profesión) y hoy vienes a cagarte en tu gremio. Porque tú eres psicóloga sí, pero como si no. Y menos cuando se trata de tu estirpe. Ahí sale la madre, que coño, la LEONA que llevas dentro.

Hace unos meses os dijeron en la guarde que el niño iba “lento” en su desarrollo del lenguaje. 

Lento los cojones. 

Tiene 2 años y dos cojones como dos melones, y si no habla es porque no le da la gana. Porque cada niño tiene su ritmo y el de Jomío es un adagio. FIN.

Aún y así, y siguiendo las directrices de su profe le llevasteis a un “centro” especializado en detección de pollas raras precoces. 

Hoy ha sido su última sesión. ALELUYA. 4 sesiones de no saber por dónde te va a salir la psicóloga y ponerte tiesa como si te hubieran metido un palo de escoba por el culo “¿Qué estará pensando? ¿Le pareceré buena madre? ¿Verá al niño desatendido? ¿Histriónico? ¿Frenopático? “…

Estrés.

Para ti claro. El monstruo crecidísimo rodeado de juguetes y con dos mujeres pendientes de todos sus movimientos.

La sesión transcurre: psicóloga observa niño mientras juega. Después observa rubia, vuelve a observar niño. Rubia. Niño. Rubia. Todo en silencio. Media hora. Y tú intentando aguantar la pose de madre cariñosa pero firme, estricta pero comprensiva, rubia pero inteligente. Que tensión,COÑO.

Això a mami” (esto de mami) te ha soltado hoy Jomío delante de la psicóloga mientras se ponía una mano en la entrepierna y con la otra sacaba un tampón de tu bolso. **Miradita silenciosa de la psicóloga hacia la impúdica de la madre. Vergüenza. 

A xirafa menja” (la jirafa come) y y se ha puesto a darle de comer a una jirafa de juguete con cuchillo y tenedor cual Borjamari de Pedralbes. **Miradita silenciosa de la psicóloga hacia la esnob de la madre. Horror.

"Avió a casa" (el avión para casa) y metía todos los juguetes en tu bolso para que os los llevarais a casa. **Miradita silenciosa de la psicóloga hacia la madre del pequeño cleptómano. ¡Argh...!

A ti te devora la intriga de saber qué opina, cómo evoluciona tu bicho y si será de los de ir a la universidad o de los de afilar katanas en casa, y la muy puta se limita a mirar, sonreír y poner cara de póker. ¡ARGH!
A lo peor estaba apretando un botón rojo debajo de la mesa para que los Servicios Sociales se llevaran a tu estirpe lejos de ti y mientrastanto tú sonriéndole candorosamente...



Y es que no, no te gustan las psicólogas. Muchos menos las que "estudian" a tu hijo. Y requetecontramuchísimo menos las que te miran con cara de póker mientras "estudian" a tu hijo y no dicen ni MU.

Ahora SÓLO (...) queda esperar las conclusiones del “estudio”. En la próxima visita (sin estirpe) al entrar y de manera preventiva le gritarás un: ¡So putaaaaaa! Por ir adelantando resultados ;o)

**Ninguna psicóloga ha resultado herida física, psicólogica ni emocionalmente durante la elaboración de este post más que la propia rubia mismamente misma XD

lunes, 14 de marzo de 2011

La mejor defensa es un buen ataque

Estás en el bus rumbo a la consulta del médico dispuesta a desarmar a comadreitor.

Andas sumida en tus pensamientos de venganza con una sonrisa maléfica dibujada en la cara cuando de repente alguien te saca de tu ensoñación al son de: “Eh tú! Sí sí la rubia, ¿te importa cederle tu asiento a esta señora?”. A lo que tu primera reacción es de indignación “Eh! Que estos asientos TAMBIÉN están reservados para mí!! ¿No ves mi barriga?” pero se acerca tu parada y cedes tu asiento. Y al instante la misma que te ha llamado la atención dice: “¡Es que no hay vergüenza!” y ahí ya no te puedes callar: “Perdone señora, pero lo que no hay es sitio.” Le enseñas tu barrigota y te bajas toda digna.

Ya en la consulta decides centrarte en lo verdaderamente importante: entender la retorcida psicología patológica de comadreitor.

Nada más entrar ves una sombra deslizarse como una serpiente y la identificas al momento, es ella. Está en posición de ataque con la Libro de las Sombras en su mano. Así que sacas a relucir tu entrenadísima sonrisa falsa y te diriges a ella con un estupendo: ¡Buenas tardes! A lo que te responde con un intento de sonrisa forzada y te dice: “métete aquí, quítate la parte de abajo y haz un pipí”. Esta señora tiene la sensibilidad de una mesa…

Pero no vas a tirar la toalla tan fácilmente, así que sigues dándole conversación y adelantándote a su ataque: “Mira tengo un problema, y es que siempre he hecho mucho deporte y ahora que no hago, engordo con una facilidad pasmosa, y eso que no como nada de grasas, ¿eh? sólo fruta, verdura y carne y pescado a la plancha, y aún y así engordo más de lo que debería. ¿Qué me sugieres que haga, Oh Comadreitor, Gurú y Oráculo de la Sabiduría preñatril? Ilumíname con tu infinita experiencia y muéstrame el camino!” te entran ganas de decirle, pero esto último no tienes huevos de decírselo.

La tienes justo donde querías: pensando que eres tontalculo y que necesitas ayuda así que en lugar de atacarte se pone condescendiente y confiada contigo “Contrólate la sal, es el verdadero enemigo de las embarazadas, puedes sustituirla por limón o vinagre para que la comida no te sepa sosa. Y ¿porqué has dejado de hacer deporte? Trata de hacer algo de deporte suave, camina pero sin cansarte”.

Eso haré, volveré caminando a casa después del trabajo cada día.” Le respondes con una mega sonrisa.

Perfecto! Pero sobretodo no camines rápido porque no es bueno para la matriz, te pegará tirones”.

Eso haré también, volveré caminando a casa después del trabajo cada día, muy despacio, aunque tarde 2 hora en llegar a casa”. Otra mega sonrisa.

Uy! Sí que has engordado sí…pero te voy a quitar estos 600gr porque el vestido que llevas creo que pesa mucho

¡¡¡¡BINGO!!!! Comadreitor-1 Rubia-1 ¡Empate! :)

Aún más cuando te mide la tensión y te dice: “¡estás perfecta!” Estás a punto de morir de gloria. Encima para rematar tu victoria antes de irse se despide con una sonrisa casi humana. Eres una crack.

Pero como todo no puede ser perfecto, en esta ocasión es tu ginecólogo el que viene a joderte la marrana.

Estás más anémica que en la última analítica, ¿te estás tomando el hierro que te receté?

¡Por supuesto!” le contestas flipando, ¡¡pero si cagas tornillos!!

”Pues voy a recetarte una dosis mayor y doble”.

Cojonudo, a partir de mañana cagarás yunques de hierro forjado.

Y no contento con ponerle el “más difícil todavía” a tu intestino en lugar de hacerte una eco se limita a ponerte una especie de megáfono encima de tu barriga y tras escuchar los latidos de tu pequeñín te dice: “ya está, puedes vestirte”.

¿Cómo?! ¿?¿?Y mi eco?!?!”

“Hoy no toca eco, hoy sólo seguimiento, en la próxima visita te haré la eco”.

“¿Entonces me voy sin ver a mi retoño? ¿!¿Tengo que esperar otro (puto) mes?!?”

“Sí”.

¿Quién eres tú y qué has hecho con mi ginecólogo?

Te quedas sólo medio feliz. Le has metido un gol a comadreitor pero no has podido verle la carita a tu retoño.

Cuando te vas empiezas a pensar que tal vez comadreitor no sea tan mala, sólo que no sabe ser otra cosa. Cuando llegas a casa decides dar con la prueba de que las comadrejas antaño eran seres amables y dulces y te pones a investigar (te metes en Google vamos) y vaya que si das con la prueba! Descubres que las preguntas más frecuentes de las embarazadas son:

“ ¿Es peligroso para el bebé hacer fotocopias durante el embarazo?”
“¿Puedo hacerme la manicura estando embarazada?”
“¿Puedo practicar sexo anal estando embarazada?

Y tu preferida:

“¿Puedo tragar semen durante el embarazo?”


Ante semejante nivel de gilipollez las comadronas no han tenido más remedio que abdicar y dejar el sentimentalismo de lado para convertirse en embajadoras del mal rollo y el puteo.