Jomío ya tiene 6 años, y eso significa que ya hace 6 años, más los 9 meses de embarazo, que
dejaste de ser una persona normal sin hijos una persona. Y cada vez te cuesta
más recordar cómo eras tú y tu vida 'antes de'. Y aún no sabes si te da
pena, nostalgia o risa (histérica).
La cuestión es que el viernes
por la noche estabas cocinando el brontosaurio de rigor para alimentar a tu
campo de nabos y de repente te descubriste alegrándote porque en cuanto
hubieras terminado la cena, recogido la cocina, bañado a los niños, dado las
cenas y acostado a las fieras (todo en paralelo con el padre, oju) podrías
dedicarte un ratito a ti y podrías hacerte la pedicura porque considerabas que
te quedaría algo de energía para ello (oye).
Eso te pareció un planazo. Patético. Ponerte con tus uñas y talones te pareció un planazo de la ostia para un viernes noche y fue cuando te diste cuenta de que queda muy lejos la persona, animal, cosa o planta que eras antaño.
Queda tan lejos que ya apenas recuerdas cosas, lo recuerdas muy difuminado, borroso en tu mente, así como sucio de dedazos de grasa de niño en los cristales. Y lo único que sacas en claro es que con la maternidad bajas el nivel de exigencia al inframundo:
Eso te pareció un planazo. Patético. Ponerte con tus uñas y talones te pareció un planazo de la ostia para un viernes noche y fue cuando te diste cuenta de que queda muy lejos la persona, animal, cosa o planta que eras antaño.
Queda tan lejos que ya apenas recuerdas cosas, lo recuerdas muy difuminado, borroso en tu mente, así como sucio de dedazos de grasa de niño en los cristales. Y lo único que sacas en claro es que con la maternidad bajas el nivel de exigencia al inframundo:
- Antes un planazo de viernes era básicamente vida social divertida y alcohólica. Ahora un planazo de viernes es hacerte la puta pedicura, sola, en la terraza, con una cocacolazero. O cagar sin el pestillo puesto y sin miedo a que entre una estampida de gemelos chillones y jodidamente curiosos. Eso son ahora planazos de viernes noche.
- Antes tu marido se lo tenía que currar para impresionarte. Ahora con que llegue a casa antes de las 20h ya te tiene rendida a sus encantos. El sonido de sus llaves en la puerta te suena a música celestial, a liberación infinita, a felicidad a borbotones. Podrían ser unos ladrones e igualmente te alegrarías (¡adultos!) y les enchufarías un gemelo a cada uno.
- Y por supuesto el sexo. Se te ha olvidado cómo era tu vida sexual antes de tener hijos, sólo recuerdas que era más frecuente, pero se te olvidan polvazos, salvo alguno épico que lo tienes fosilizado en el hipotálamo como si de pinturas rupestres se tratara. El resto de tu vida sexual, los inicios, las empotraciones antológicas, los epic fails y las mil anécdotas se van esfumando poco a poco. Sí recuerdas que antes hacías el amor, follabais, llámale X; ahora os corréis. Y ya. Y ojo que leído, visto y oído lo que cuentan algunas parejas-y-padres sobre su vida sexual, lo vuestro es de óscar, sois unos cracks, porque os aferráis a ese sexo minimalista (arf…arf…arf….¡YA!) con uñas y dientes. Antes muertos que sin orgasmos.
Desde luego con la maternidad se
baja el listón de exigencia para con el mundo mucho más que las bragas, pero tú no te
rindes. Cabezonaca como pocas, sueñas con el día en que puedas volver a ser
exigente con tu hedonismo y un planazo de viernes vaya más allá de poder
tirarte un pedo a solas.
A ver qué planazo de viernes te espera esta semana: depilación de entrecejo, cambio de armario....ayyyy nerviosssss..... XD
A ver qué planazo de viernes te espera esta semana: depilación de entrecejo, cambio de armario....ayyyy nerviosssss..... XD


