¡ATENCIÓN!
¡¡Hay un adonis sueco suelto por Barcelona!!¡¡ Repito: un adonis sueco suelto por las calles de la ciudad condal. Mantengan a sus mujeres atadas y con las bragas en un sitio donde puedan verlas!!
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¿Qué no? Adjunto prueba:
(foto hecha de estrangis y difuminados sus nórdicos rasgos no vaya a pasarse por un casual por aquí y me monte un kyckling, pollo en sueco)
Este adonis de metro noventa, pelo rubio y ojos azul turquesa que vino sentado a tu vera en el trayecto Estocolmo-Barcelona es sólo una representativa muestra de lo que anda suelto por las calles de Estocolmo.
Tramos navegables entre las piernas, ”no hase falta disir nada más”.
Están todos y todas tremendos. Altos, guapos y genéticamente perfectos. Donde tus amigas veían ”otro” sueco, tú veías una máquina expendedora de material genético perfecto y te ibas frotando por las paredes como un macaco en celo.
Y que os tengan que colonizar los chinos ya es mala suerte ya...
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Pues no. No tienen. Se siente, es lo que hay.
Hasta sus pedos huelen mejor que los vuestros y os ganan en Eurovisión. ¡Es el colmo!
Asumidlo. Nunca, jamás, never, estaréis a la altura de los suecos. Y no te refieres sólo a la física, que menudas piernas hasta el suelo gastan algunas. Te refieres a ese aura de perfección, esos cutis perfectos, esas sonrisas blancas, esos culos prietos, esas tajas dignas sin despeinarse... Son superiores y punto.
Conclusiones genético-sociales a parte, la despedida fue muy bien. O eso crees... porque el estado de embriaguez que empezó en el avión de ida con las (jodías) botellitas de vino blanco Viña Sol se mantuvo en alza hasta el domingo a mediodía. Y si mal no recuerdas, crees que lo pasate bien. De puta madre para ser exactos.
Hubo de todo: alcohol, bailes (nada de sevillanas por suerte), puteos a la homenajeada, más alcohol, mucha comida, chicos (ojo que has dicho chicos, NO streappers), spa, masajes, ¿has dicho ya alcohol? jacuzzi, alcohol y un FRÍO DE COJONES.
3ºC concretamente. Y tú en la península escandinava con 3 bikinis, 2 vestiditos de tirantes y unas sandalias en la maleta. Eso es ser optimista.
Tus suecas amigas tenían "fresquito". Tú tenías el culo criogenizado. Esta mañana has recuperado por fin la sensibilidad en todos los dedos de los piés y ha desaparecido el color morado de los dedos.
En fin, el pabellón español quedó bien alto, más o menos a la altura de sus nórdicas cinturas que ya es mucho. Eras la única con hijo y la menos enganchada a su smartphone. ¿Desapego maternal? No, subnormalidad profunda por no activar el roaming antes de partir.
Hicieron millones de fotos que no quieres ver. Tú sólo tienes 3, la del adonis sueco y estas 2:
Llegar al aeropuerto de Estocolmo y encontrarte con tu mito erótico de los ochenta ya pone a tono.
Unos "amables" chicos os invitaron a botellas de champán, a MUCHAS botellas de champán. Y por hacerle la gracia a la española (oseasé, tú) en lugar de Veuve Clicquot os invitaron a CAVA O_O
¡¡Esto sí fue el colmo!!




