lunes, 3 de octubre de 2011

Érase una vez...


En un hermoso barrio de una lejana ciudad, una bella princesa de esbelto porte fue víctima de una maldición al nacer. Debido a esa maldición vivía recluida en el fondo de una oscura habitación custodiada por una malvada bruja de cabellos dorados.

Una mañana, en un despiste de la malvada bruja la puerta quedó entreabierta y un apuesto, testarudo y decidido caballero de caracolitos rubios que pasaba por allí se quedó prendado de la belleza de tan esbelta y prisionera damisela. Y sin más dilación corrió presto a rescatarla de las garras de la malvada bruja.

Al grito de “tatatatatatatata” y empujando el cochecito en dirección a su amada para derribar los obstáculos que la malvada bruja había puesto para impedir la liberación de su prisionera, el apuesto caballero logró agarrar con sus fuertes brazos mulliditos bracitos a la prisionera y sacarla en volandas de su prisión.

Sin embargo, la malvada bruja les esperaba al final del pasillo preparada para recuperar a su prisionera e impedir que se fugara con tan apuesto caballero. Tras una ardua pelea, forcejeos varios y grititos castrati, la malvada bruja se hizo con su prisionera ante la impotencia del caballero cuya atención se debatía entre las piruetas del pato de Baby Einstein y el rescate de su amada. 

Pero de repente apareció el Gran Mago peludo a lomos de su plateado corcel Vespa y con un par de besos y blandiendo una botella de Rioja en la mano a modo de ofrenda, la malvada bruja desistió en su empeño y pudieron así el apuesto caballero y la esbelta princesa, ser felices y comer perdices (hasta la hora del baño).

Nota: "Jomío, la escoba no es para jugar. No, no cabe en tu cuna ni tampoco en la taza del wc, su sitio está en el lavadero y sí, me vendo por una copa de vino con tu padre".

viernes, 23 de septiembre de 2011

Diario de Jomío

Día 14 de mi cautiverio en la guarde. 

Mis captoras siguen provocándome con móviles de animalitos y canciones empalagosas y cansinas.

Desayunan bocatas de ibérico mientras a los demás nos alimentan con fruta, papillas y alguna galleta. Pese a que demuestro mi desdén con fuertes manotazos y grititos castrati asincopados tengo que comer, debo mantenerme fuerte.

Sigo con mi objetivo de no volver más aquí.

En un intento de darles asco he pegado mocos en los juguetes y baboseado los libros.

Hoy he metido todas las bolitas de colores en uno de los botes vacíos. Esperaba que les provocara miedo en sus corazones puesto que les he demostrado de lo que soy capaz. Sin embargo me han aplaudido y han hecho comentarios condescendientes sobre lo "monísimo" que soy.

Hoy no han venido 3. He oído algo de una fiebre y un virus. No sé que son ni para qué sirven pero tengo que averiguar qué significa y utilizarlo en mi favor.

Estoy seguro de que los otros prisioneros son esbirros y chivatos. El que no camina tiene privilegios especiales y continuamente lo cogen en brazos. Cada mañana cuando llega sonríe, evidentemente es retrasado.

Seguiré estudiando la manera de no volver nunca más aquí...

Jomío rules.


**nota: adaptación by la rubia de un texto que localicé hace un par de años y que guardé sin la referencia.

martes, 13 de septiembre de 2011

AJO Y AGUA

AJOderse y AGUAntarse...
AJO y AGUA por lista, que eres una lista. Y bocas, que eres una bocas.
 "Nuestro piso es estilo minimalista, nos gusta comprar diseño"
Minimalista....diseño….vaya par de ostias pides a veces a gritos…

Sabías que con la maternidad ibas a renunciar a algún que otro principio como llevar siempre la pedicura perfecta o dormir 14 horas del tirón. Es más, vas más allá y reconoces que ya durante el embarazo sabías que tu cuerpo te iba a hacer pasar alguna que otra mala pasada (véase pedos de madre y/o esfínter rastrero y traidor) pero NUNCA, JAMÁS, ni por asomo y ni de PUTA COÑA te imaginabas que sucumbirías al horterismo hecho realidad de los imanes de nevera.
Grima, asco y repulsión no, lo siguiente de lo siguiente es lo que siempre te han despertado semejantes cosas, por lo general feas a rabiar, enganchadas ahí acumulando mierda. Y el viernes, en un momento de enajenación mental y hasta los santos cojones de no tener los menús a mano y de tener que buscarlos por toda la casa, sacaste 4 imanes de la caja de los horrores y los plantaste en la puerta de la nevera enganchando los menús al grito de: ¡¡¡¡¡ostiaputayalamierdalosmenús aquí os tengo a la vista so cabronessssss!!!!!
Y ahora tu marido no te habla y cada vez que entras en la cocina aparece el tic en el ojo derecho. AJO Y AGUA.

AJO y AGUA porque sabías que las vacaciones de Jomío en Abuelolandia iban a traer cola. A pesar de que ya lleva unos días en la ciudad, sigue silvestre perdido. A falta de árboles, buena es la tele de plasma para enacaramarse, o las garrafas de 5 litros de agua para empujarlas por la casa y convertir el pasillo en un campo de minas. Y no contento con alzarse como el tarzán del barrio ahora se dedica a asilvestrar a las hijas de tus amigas. En 4 minutos consiguió que la princesa de flequillo lacio hija de una de tus estupendas amigas acabara tirada en el suelo del parque, retozando en la tierra, comiendo piedras y manchándose hasta las encerretas. Tu amiga no quiere saber nada de tu pequeño zulú de caracolitos rubios y mucho menos de amañar un futuro noviazgo con su princess. AJO Y AGUA.

AJO y AGUA por melona. Por haber deseado durante mucho tiempo que se arrancara a caminar a pesar de los avisos de que NO mejoraría el panorama. En efecto, das fe. Ha empeorado de narices. Te pasas el día corriendo detrás de él porque sólo se le ocurren maldades como lamer las ruedas de los coches aparcados, comer cualquier porquería del suelo o chupar los zapatos de la gente con especial interés por las hawaianas. Te entran ganas de ir a Rubias Anónimas: "Hola, soy rubia y he parido a Mowgli".

Pero sobre todo AJO y AGUA porque el faltón de tu hijo de 16 meses te llama por tu nombre de pila en lugar de "mamá". Cuando no te ve y requiere de tu presencia para mostrarte la salvajada de turno, te llama a gritos por tu nombre (A--A) y con un vozarrón que parece que ya tiene pelos en los huevos. Eso sí, cuando se arranca a correr sigue gritando en modo castrati. Sea cual sea el tono y el modo, es molesto y faltón. AJO Y AGUA.

Mucho AJO Y mucha AGUA para tí, por inconsciente.

martes, 6 de septiembre de 2011

Jomío está asilvestrado, ¿quién lo desasilvestrará? El desasilvestrador que...

Salvaje. Así te has encontrado a Jomío este fin de semana.

Y ya puedes dar gracias por no habértelo encontrado en taparrabos y subido a una higuera gritando “atatreeeees”, su nuevo grito de guerra que precede a un brinco de rana por parte del abuelo y que va seguido de una risa exagerada a la par que histérica del enano. Y no te extraña, porque a su edad esos saltos de rana muy normales no son.

Jomío se ha pasado 2 semanas íntegras en Abuelolandia con todos los gastos pagados y libre acceso a TODO, y eso da para mucho. He aquí una pequeña muestra de los avances de Jomío durante su estancia con los abuelos:

- Camina: Con total autonomía. Pero las curvas las coge muy abiertas, si las coge cerradas se cae de lado. No sabes si está aprendiendo a caminar o a esquiar. 

- Canta: En jomichistán, pero canta. Si tú no entiendes el jomichistán es tu problema.

- Vacila: En 72 horas consiguió que sufrieras 3 amagos de infarto.

- Imita:  Te ha salido eco. Cuando respondes el móvil inmediatamente oyes una vocecilla castrati a ras de suelo: “¿Hala?”.

- Salta: Le encanta saltar y retozar en bolas en la cama. Se ha meado 3 veces en la cama de los abuelos. No se siente.

- Conversa: Mantiene conversaciones con el pato de Baby Newton. De toooodos los monigotes histriónicos de Baby Einstein le gusta el pato que lleva gafas de sol. Cojonudo, el único con resaca.

- Desmonta: Todo juguete con piezas desmontables es descuartizado para investigar cómo es por dentro  y después lo monta y no sabes cómo pero el trasto no sólo sigue haciendo música si no que más fuerte y molesta. Olvídate de tener un hijo abogado o diplomático. Va a ser un macarra tuneador de coches.

- Muerde: Tiene un montón de dientes y muelas, parece una piraña. Y cuando se le caigan las palas superiores el Ratoncito Pérez ya puede venir con refuerzos y una carretilla para llevárselas porque tienen el tamaño de 2 yogures.

Y al igual que los grandes misterios de la humanidad hay cosas que no tienen explicación y no se la busques, simplemente suceden y punto. Como que de repente le ha dado por hacer el Moonwalker a 4 patas, que ayer aparecieron una pelota de tennis, una lima y el móvil desaparecido del abuelo en el matorral de hierbabuena del jardín o que Cayetano Rivera y Paquirrín son hermanos. Son cosas que suceden y punto.

jueves, 1 de septiembre de 2011

TOP 3 CAGI (Cara Gilipollas)

Ya es oficial. Pones cara de gilipollas cada vez que:

1-  Oyes la palabra “mamá”. Supone una pérdida de dignidad más inmediata que cuando se te gira de repente el paraguas del revés.

2- Ves ese pañal cobrar vida propia. Es insoportablemente doloroso ver moverse ese culito de avispa respingón con autonomía. Sobre todo si lo ves largarse solo calle abajo al grito de “sonno libero” porque los abuelos se han dejado la puerta de la calle entornada y Jomío no ha desaprovechado la oportunidad de hacer realidad su primera fuga del domicilio familiar.

3- Le estás echando terriblemente de menos y te lo ponen al teléfono. Entre hipada y sollozo te mueres de la risa (bipolar perdida: buuaaaaa …sniiiiif… jajaja... hihihihiiii… sniiif… jajajaja…buaaaaaa) porque suelta unos discursos de gorgoritos y monosílabos dignos de su madre. Eso sí, cuando atine a juntar sílabas os va a poner la cabeza como un bombo.

Y en estos momentos estás entrenando tu SUCAGI (Super Cara Gilipollas) porque esta noche vas a reencontrarte con él después de 10 días y no quieres tener que necesitar un desfibrilador al verle venir hacia ti caminando con su culito de avispa al viento, aplaudiendo y soltándote un discurso de bienvenida.


Eso puede ser excesivo hasta para tí ;)

sábado, 27 de agosto de 2011

¿Bajando las escaleras o peleándote con ellas?


Nadie diría que convives con un gremlin de caracolitos rubios cuyo hobbie favorito es mancharte la ropa con babas/mocos/loquesea porque cuidas mucho tu imagen.

Te gusta dormir como a la que más, pero por esto y sólo por esto eres capaz de sacrificar parte de tu descanso (3 minutos exactamente) para arreglarte cada mañana y tratar de tener un aspecto más que correcto sin necesidad de desatender tus quehaceres maternos matutinos, vamos que cada mañana vas de puto culo pero crees que el esfuerzo bien vale la pena.

Y si algún objeto de tu vestidor puede considerarse fetiche, esos son los zapatos. Te encantan los tacones y cuanto más altos mejor. Llevas años subida en ellos, te mueves como pez en el agua y sólo en vacaciones te bajas porque ir a la playa con ellos cómodo no es y además apetece disfrutar de las antiestéticas y comodísimas chanclas.

Y debió de ser eso: la falta de práctica tras 2 semanas en chanclas. Tanto traje, tanto taconazo y tanta polla para meterte el ostión más espectacular, aparatoso y peligroso que te has dado en tu puñetera vida por culpa de los tacones. P’haberte matao, imbécil.

Gracias a tu inoportunismo innato y a tus cantidades industriales de torpeza en vena, o bien te metes en un sarao importante o bien te caes/tropiezas/ rompes la crisma o tu especialidad: todo a la vez.

Era tu tercer día de vuelta al ruedo, todo iba sobre ruedas y de repente no sabes cómo lo que estaba rodando escaleras abajo era tu cabeza. Y de siempre has sabido que lo que pisa el suelo son los tacones y no las mechas, ergo te estabas matando.

En el edificio de tus oficinas, bajando de una planta a otra con una mano en la blackberry y la otra apoyada en la barandilla (ojo es que eso es grave, ¡te estabas apoyando! ¿pero tú qué tienes por brazos? ¿¿Manos locas??) de repente te viste bajando 5 escalones de cabeza, 8 de hombro y finalmente 4 más de culo. 17 escalones en total, contados. Y te quedaste sentada en un escalón. Eso sí lo tienes ¿ ves? Tú te metes una leche de órdago, pero salvo por los pelos revueltos, las heridas con sangre y el sudor frío de tu frente, nadie diría que acabas de ver pasar tu vida a cámara lenta y que hasta has visto a San Pedro descojonándose con tu apoteósica entrada. Eres como los gatos, siempre caes bien y acabas sentada y con las piernas cruzadas. Torpe pero decente.


En fin, dicen que cada una baja las escaleras como quiere, ¿no?


martes, 23 de agosto de 2011

La vuelta al ruedo.

Por este año ya has cumplido. 

Has iniciado al pequeño monstruo de caracolitos rubios en el mundo de la aviación y en el náutico. 
Tu padre, amante de la vela y lobo de mar experimentado, dice que como el mar es salado y tiene mucha conductividad se lleva los malos rollos y que por eso navegar relaja. 

Los cojones. 

Relaja si vas en un velero de 14 metros, con un patrón de sacapanymoja y un negro mojitero (TU negro mojitero) que te haga masajes y mojitos a dos manos. Pero si en lugar de eso vas en una barca de 6 metros con un demonio de Tasmania y te has dejado los babykinis en casa, nada bueno puede suceder.
En cuanto fondeasteis en la bahía y os echasteis al agua, tardó dos segundos en soltar dos tanzanitos del tamaño de 2 salchichas de frankfurt que lejos de hundirse y desaparecer discretamente en el fondo marino se quedaron flotando en círculo alrededor de la barca. Ni boyas ni ostias, tanzanitos.
El padre, cargadito de buena intención pero carente de sentido común (porque si ya había expulsado al Gran Kahuna dudosamente repetiría la hazaña) le puso un pañal y se echó al agua con él. 

Resultado: por los pelos que Jomío no se saca una titulación PADI de golpe arrastrado al fondo del mar por la inercia de un pañal chupóptero que empezó a hincharse como un globo dándole aspecto de avispa culona. 
¿La bajada de marea del 13 de agosto en el Mediterráneo? El pañal de Jomío. 

Intentos frustrados de dejarte con las lolas y la cicatriz de la cesárea saludando a los presentes de motu propio (aprendiste la lección y ya no llevas nudos sencillos en el bikini, llevas nudos hunter y eso no hay Capitán Pescanova que lo deshaga) , gateos aerodinámicos con gritos de castrati por la barca, enseres personales de la rubia tirados por la borda, paquete de tabaco empapado, copas de cava por el suelo…un sinfín de anécdotas que hicieron de la jornada una experiencia que se repetirá en 18 años cuando Jomío se saque el PER.

El resto de las vacaciones muy familiares y reconfortantes. Con algún que otro chichón, 11 exactamente, 4 morados, 9 arañazos y 4 nuevas muelas en la boca de tu piraña de rizos rubios.

Y la vuelta al ruedo un palo importante que toca afrontar con el poco optimismo que corre por tus venas porque te has tenido que volver a separar de tu criaturo que sigue de vacaciones con los abuelos. Menos mal que siempre te queda la blogosfera y sus buenas noticias como el Premio que te ha otorgado tu Padrina virtual Yo y mis mini-yos que se llama Me gusta tu mentalidad y que te ha venido que ni pintado, como la guantá a la tonta: que ni sobró mano ni faltó cara.


- Una canción que te emocione y la razón.
Sapore di sale de Gino Paoli. Carca lo sé, pero hace que me imagine a mis padres cuando eran jóvenes y me gusta.

- País donde te gustaría vivir si pudieras elegir y por qué.
Suiza. Porque querría decir que estoy montada en el “iuro”, porque las vacas son lilas, porque tienen el mejor chocolate de Europa y porque siempre me ha apetecido vestirme de tirolesa y cantar el “orelei iuuuuuuuuuu”.

- Cómo te describirías en 5 adjetivos.
Rubia. Impaciente. Nerviosa. Despistada. Payasa.

- ¿Alguna vez alguien te contó cómo sería tu futuro?
Le hubiera dado de ostias hasta quitarle las ganas de ir por ahí de spoiler.

- Un objeto importante para ti y por qué.
La mano amiga. Porque siempre está dispuesta y llega a ese punto en el que por mucha indicación que le des a tu santo no da con él ni por asomo. La mano amiga atina a la primera y te pone la "gallina de piel", que gustirrinín...mmm....

- Tu perfume preferido.
Emporio de Armani (aunque me cargo 2 de cada 3 vaporizadores) y en general todas las de Armani (Diamonds, Sensi, Code…) no sé que tendrán las colonias de ese señor moreno de UVA con nariz de cerdito que me ponen muy burra.

- ¿De dónde crees que viene la suerte?
¿De la suertería?

Y a otorgárselo a otros blogs, y en tu caso y como llegas tarde porque seguro que todo el mundo ha hecho ya los deberes, invitas a que las mamás bloggeras que no lo tengan se sirvan otorgárselo :)