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jueves, 23 de febrero de 2012

Carta de Jomío III

Queridos papá y mamá:

Hace días que no os escribo. Lamento mi desconsideración por no haberlo hecho antes y espero que sepáis disculparme.

Estoy bien, ahora. La fractura de cráneo y la conmoción que me ha producido la caída al saltar desde la ventana de la guarde por el incendio de esta tarde se han curado perfectamente. Además han conseguido desincrustarme todos los plastidecor de los oídos ya que estaba jugando con Mario a metérnoslos por las orejas.

He pasado sólo 3 horas en el hospital en observación y ahora ya camino casi con normalidad y sólo me duele la cabeza cuando tomo bibe. Por fortuna, el incendio en la guarde y mi salto del tigre por la ventana han sido presenciados por una perroflauta famélica que estaba en el Mc Donald’s pidiendo y ha avisado a los bomberos y a la ambulancia.

Después me ha acompañado al hospital y como no tenía sitio donde vivir, la he invitado a instalarse en casa con nosotros. 
Realmente es una tía increíble, creo que me hace tilín y le he dicho que puede traerse a casa a todos sus amigos de la Casa Okupa y sobre todo a los perros pulgosos, ya nos apañaremos. 

Aún no han llegado debido a la ligera infección que padece ella y que ha impedido que vengan para no contagiar a los perros, yo sin embargo por un descuido me he contagiado.

Estoy seguro de que la recibiréis en nuestra familia con los brazos abiertos. Es cariñosa y aunque no es muy educada y huele un poco raro, tiene ambición. Su raza y religión son distintas de la nuestra, pero sé que vuestra tolerancia, frecuentemente expresada, no os permitirá enfadaros por esto.

Ahora que ya estáis al corriente de todo, quiero deciros que no se ha incendiado la guarde, que no me he fracturado ni conmocionado el cráneo, que no he ido al hospital, que no hay ninguna perroflauta metida en casa y que no sufro ninguna infección.

Sin embargo, jugando con esa pluma de mamá que sé que no puedo tocar, se me ha roto y he esparcido toda la tinta por mi cara, manos y parte importante del futón blanco del comedor, y espero que sepáis valorar estos hechos en su perspectiva adecuada.

Vuestro hijo que os quiere.

Jomío.