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jueves, 9 de febrero de 2017

#ElTemaDeLaSemana: La pareja tras ser padres. Cambios y adaptaciones.

El principal cambio es que tu macho alfa pasa de llamarse “churri” a “ese señor” porque es muy fácil que pase de ser tu pareja a tu compañero de piso. Por eso, en esta casa y por el bien de vuestra salud mental, física, emocional, sexual y moral es obligatorio encontrar momentos semanales para dos y disfrutarlos a conciencia, ya sea viendo juntos “Empeños a los bestia”, una cena o una siesta tontorrona con final feliz.

La principal adaptación que habéis vivido en esta casa ha sido la asunción y disfrute de las nuevas facetas que la maternidad y paternidad deja al descubierto en ti y en tu pareja. [SPOILER] Por lo general, cada faceta al descubierto es mejor que la anterior y hace que esa persona aún te guste más.
El día que descubriste que hombredepacienciainfinita con sus barbas y sus piernas peludas, era capaz de leer cuentos poniendo diecisiete voces distintas desde ancianita desvalida hasta tiranosaurus rex pasando por princesa valiente, ese día hiciste la madre de todas las ventosas en el sofá. Hasta que en lugar de dormir a las fieras terminaron los cuatro saltando y gritando en la cama como cabras montesas pero ese es otro tema.

En cualquier caso adaptarse o morir, nunca mejor dicho.





miércoles, 15 de junio de 2016

Cambios, cambios everywhere...

Todos odiamos algo, los lunes, el despertador, el olor a sobaco turco del vecino del cuarto, algo.

Tú odias los cambios. Y los meses de junio. Principalmente porque es el mes que viene siempre con más cambios. Fue en junio también cuando te dijeron que había un corazón extra latiendo fuerte in da uterus. En la primera ecografía a finales de mayo había una mancha, en la segunda a principios de junio había dos. Culpa de junio, fijo.

La cuestión es que el primer año de vida de los vitwingos ha sido bastante gestionable. Han sido dos felpudos emisores de ruiditos adorables que se quedaban quietos y sonrientes donde les dejaras. 
Ahora caminan. Y es como tener dos zombies hiperactivos dando vueltas por toda la casa. Os faltan metros y oxígeno por doquier. Así que una noche tras acostar a the beasts, os mirasteis a los ojos y dijisteis: "Es el momento. Hagámoslo. Ahora o nunca". Y lo hicisteis.  

Después urdisteis vuestro maléfico plan: mudaros a una casa más grande.

Habéis decidido dejarlo todo en busca de un nuevo y más amplio hogar, con más oxígeno, más habitaciones, más luz, más cerca de la familia, más económico, más todo: ¡Os mudáis a Iaioland! (Canguros gratis, ¡yuhuuuuuuu!!)

 Playas naturales como ésta a 10 minutos de vuestra nueva casa. ¡Bravo!

Pero claro, no todo el monte es orégano y ha habido algunos flecos importantes que gestionar:

El trabajo. Has tenido que hacer de tripas corazón y romper con tu empresa. Ha sido un “no eres tú, soy yo” en toda regla. Tu futuro laboral inmediato se  va a concentrar en la ardua tarea de ejercer de madre 24x7 de 3 fieras durante los meses de julio y agosto y estás más acojonada que si tuvieras que pelearte con 40 gremlins en un parque acuático. 
En septiembre arrancará un nuevo proyecto profesional con matices internacionales que tendrás muy a bien dedicarle toda tu energía cuando no estés ejerciendo de madafaca.

Jomío. Estabais aterrorizados por cómo iba a reaccionar vuestro heredero ante tamaño desatino por que es un enamorado de su “Barsalona”, de sus amigos, del fútbol y del puto metro, lo que le gustan a este niño los trenes…¡!


Tu pequeño yonki ferroviario haciendo ventosa en Scopic Miniatur Barcelona. 


  • J (Jomío): *cara de por qué mis padres tienen cara de estreñidos*
  • T (tú): "..blablabla…y podremos hacer muchas más cosas porque tendremos más tiempo."
  • J: "¿Podremos ir a la estación a ver pasar trenes?"
  • T: "Hombre, bueno si es lo que quieres, podemos verlo, puedes ir con el abuelo " (Brown dispatching de manual, mamipunto para tí :b).
  • J: "Mmm…vale. ¿Y podré hacer espada?"
  • T: "Esgrima. Sí, allí podremos hacer más cosas. Podremos viajar más a menudo. ¿A que te gusta viajar? Podremos llevarte a Londres". (Se muere por ir a ver el Big Ben).
  • J: "¡Síííí!!! ¡Y a Japón a montar en el tren bala!!"
  • T: "Eh..uh..sí, claro, a Japón también".
  • J: "Vale. Quiero una galleta".


Fin del drama. Trenes y galletas, what else?

Total, que lo que vosotros pensabais que sería una escena de drama grecorromano se convirtió en un pim-pam de 22 minutos. Los 218 argumentos de buenos padres, razonables, amorosos y dadivosos que os habíais estado preparando las últimas semanas os los tuvisteis que comer con patatas, porque si hay trenes cerca ¿dónde está el puto problema?.

Así que de momento en esas estáis, preparando la tercera mudanza de los últimos 4 años y mirando billetes a Japón.

Continuará...