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lunes, 3 de octubre de 2011

Érase una vez...


En un hermoso barrio de una lejana ciudad, una bella princesa de esbelto porte fue víctima de una maldición al nacer. Debido a esa maldición vivía recluida en el fondo de una oscura habitación custodiada por una malvada bruja de cabellos dorados.

Una mañana, en un despiste de la malvada bruja la puerta quedó entreabierta y un apuesto, testarudo y decidido caballero de caracolitos rubios que pasaba por allí se quedó prendado de la belleza de tan esbelta y prisionera damisela. Y sin más dilación corrió presto a rescatarla de las garras de la malvada bruja.

Al grito de “tatatatatatatata” y empujando el cochecito en dirección a su amada para derribar los obstáculos que la malvada bruja había puesto para impedir la liberación de su prisionera, el apuesto caballero logró agarrar con sus fuertes brazos mulliditos bracitos a la prisionera y sacarla en volandas de su prisión.

Sin embargo, la malvada bruja les esperaba al final del pasillo preparada para recuperar a su prisionera e impedir que se fugara con tan apuesto caballero. Tras una ardua pelea, forcejeos varios y grititos castrati, la malvada bruja se hizo con su prisionera ante la impotencia del caballero cuya atención se debatía entre las piruetas del pato de Baby Einstein y el rescate de su amada. 

Pero de repente apareció el Gran Mago peludo a lomos de su plateado corcel Vespa y con un par de besos y blandiendo una botella de Rioja en la mano a modo de ofrenda, la malvada bruja desistió en su empeño y pudieron así el apuesto caballero y la esbelta princesa, ser felices y comer perdices (hasta la hora del baño).

Nota: "Jomío, la escoba no es para jugar. No, no cabe en tu cuna ni tampoco en la taza del wc, su sitio está en el lavadero y sí, me vendo por una copa de vino con tu padre".

martes, 13 de septiembre de 2011

AJO Y AGUA

AJOderse y AGUAntarse...
AJO y AGUA por lista, que eres una lista. Y bocas, que eres una bocas.
 "Nuestro piso es estilo minimalista, nos gusta comprar diseño"
Minimalista....diseño….vaya par de ostias pides a veces a gritos…

Sabías que con la maternidad ibas a renunciar a algún que otro principio como llevar siempre la pedicura perfecta o dormir 14 horas del tirón. Es más, vas más allá y reconoces que ya durante el embarazo sabías que tu cuerpo te iba a hacer pasar alguna que otra mala pasada (véase pedos de madre y/o esfínter rastrero y traidor) pero NUNCA, JAMÁS, ni por asomo y ni de PUTA COÑA te imaginabas que sucumbirías al horterismo hecho realidad de los imanes de nevera.
Grima, asco y repulsión no, lo siguiente de lo siguiente es lo que siempre te han despertado semejantes cosas, por lo general feas a rabiar, enganchadas ahí acumulando mierda. Y el viernes, en un momento de enajenación mental y hasta los santos cojones de no tener los menús a mano y de tener que buscarlos por toda la casa, sacaste 4 imanes de la caja de los horrores y los plantaste en la puerta de la nevera enganchando los menús al grito de: ¡¡¡¡¡ostiaputayalamierdalosmenús aquí os tengo a la vista so cabronessssss!!!!!
Y ahora tu marido no te habla y cada vez que entras en la cocina aparece el tic en el ojo derecho. AJO Y AGUA.

AJO y AGUA porque sabías que las vacaciones de Jomío en Abuelolandia iban a traer cola. A pesar de que ya lleva unos días en la ciudad, sigue silvestre perdido. A falta de árboles, buena es la tele de plasma para enacaramarse, o las garrafas de 5 litros de agua para empujarlas por la casa y convertir el pasillo en un campo de minas. Y no contento con alzarse como el tarzán del barrio ahora se dedica a asilvestrar a las hijas de tus amigas. En 4 minutos consiguió que la princesa de flequillo lacio hija de una de tus estupendas amigas acabara tirada en el suelo del parque, retozando en la tierra, comiendo piedras y manchándose hasta las encerretas. Tu amiga no quiere saber nada de tu pequeño zulú de caracolitos rubios y mucho menos de amañar un futuro noviazgo con su princess. AJO Y AGUA.

AJO y AGUA por melona. Por haber deseado durante mucho tiempo que se arrancara a caminar a pesar de los avisos de que NO mejoraría el panorama. En efecto, das fe. Ha empeorado de narices. Te pasas el día corriendo detrás de él porque sólo se le ocurren maldades como lamer las ruedas de los coches aparcados, comer cualquier porquería del suelo o chupar los zapatos de la gente con especial interés por las hawaianas. Te entran ganas de ir a Rubias Anónimas: "Hola, soy rubia y he parido a Mowgli".

Pero sobre todo AJO y AGUA porque el faltón de tu hijo de 16 meses te llama por tu nombre de pila en lugar de "mamá". Cuando no te ve y requiere de tu presencia para mostrarte la salvajada de turno, te llama a gritos por tu nombre (A--A) y con un vozarrón que parece que ya tiene pelos en los huevos. Eso sí, cuando se arranca a correr sigue gritando en modo castrati. Sea cual sea el tono y el modo, es molesto y faltón. AJO Y AGUA.

Mucho AJO Y mucha AGUA para tí, por inconsciente.