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viernes, 9 de junio de 2023

Leo y sus cositas.

¿Qué cómo está Leo? Él fantástico. Los que estamos vivos por los pelos somos el resto. Estamos atravesando una fase muy experimental y suicida temeraria. 

Le ha dado por poner a prueba los límites de la física. 

 

El otro día al llegar a casa encontré la escena de un crimen. Había untado a Chase (un peluche de la Patrulla Cansina Canina) de ketchup y le había metido una pata dentro de la tostadora. Y la tostadora en marcha por supuesto, de qué sirve experimentar si algo o alguien no sale herido. Le delató el pestuzo a ketchup y tela quemada y el ruido de su esterotipia de celebración (el aleteo se oía desde Peripgnan).


Cuando no está metiendo cosas en la tostadora, y por cosas me refiero a cosas: peluches, papeles, pañuelos, colores... mete lo que sea que pille, una manzana, un yogur o un bocadillo dentro del microondas. Podemos darnos con un canto en los dientes porque aún no ha metido nada metálico. Le hemos puesto una orden de alejamiento del microondas sin mencionar lo que pasa cuando metes algo metálico porque los ojos le harían chiribitas y tardaría nada y menos en ponerlo a prueba. 


Y nuestra pobre alma en desgracia, harto de no poder acercarse a la tostadora ni el microondas le ha dado por provocarse desprendimiento de retina enchufándose directamente a los ojos una linterna led. A su retina o al del que tenga más cerca. Que no haya un minuto de paz en esta casa. 


También le hemos puesto una orden de alejamiento de todo chacharro que funcione a pilas. 


Y como la electrónica y la física han quedado fuera de su alcance, ahora le ha dado por el campo de la química. Ya sea en la cocina o en el baño. En la cocina le hemos pillado dos veces llenando de agua una de las jarras y echándole aceite, vinagre, sal, edulcorante, pan rallado y todo lo que pilla a mano por la cocina. Y en el baño pone el tapón en el lavamanos, lo llena de agua y le echa todo lo que pilla por los armarios, pasta de dientes, polvos talco, jabón, colonia... 


Y cuando le llamo por su nombre completo con un buen berridomadre: ¡Leo Apellido Apellido! Oigo desde el otro lado de la puerta: ¡Mamá no se enfada! Y no es una pregunta, es una afirmación. La candidez autista tiene estas cosas, que no sabe mentir y cuando le llamo y está haciendo alguna maldad se delata diciendo: ¡Mamá no se enfada! Porque es lo que él quiere que pase a continuación y ahí sé que eso es lo que va a pasar cuando vea el desaguisado.  


Y me pongo a contar hasta 10 y a respirar profundo para no matarlo y para no reírme porque me hace mucha gracia el tono y su vocecita y me cuesta mantenerme firme en mi propósito de regañarle. Las risas de sus hermanos de fondo no ayudan a que mute en Sargento Bazoka.  


Así que en general bien. No podemos usar el microondas ni la tostadora cerca de Leo porque todos peligramos, pero bien. Buen fin de semana :)

domingo, 2 de abril de 2023

2 de abril. Día mundial de concienciación sobre el autismo.

Día 2 de abril que llega, día 2 de abril que se disfruta y se comparte.

Por estos lares seguimos navegando por aguas azules de la mano de nuestro bombón Tea y he aquí la actualización. 

Físicamente está gigante. Hace dos semanas me preguntó una señora por la calle si mis hijos eran trillizos. Lo que es bastante representativo del tamaño que gastan mis gemelos a sus 8 años. Están casi tan altos como Jomío que está a punto de cumplir 13. Tengo dos bestias pardas por hijos.  

Y tengo digeridos ya 7 años de ese maldito y bendito diagnóstico de autismo.

Echando la vista atrás es impresionante el camino. Pero en el día a día estoy tan centrada en poner las luces de corto alcance e ir superando días y semanas que no es hasta que me decido a hacer una “retro” que no me doy cuenta de lo lejos que hemos llegado.

MiLeo está gigante y fantástico.

Habla poco pero habla. No será cantante ni locutor de radio pero se comunica verbalmente. No tiene la verborrea de su hermano mayor ni la de su madre ni su dramabuelo pero se comunica sin problemas cuando él quiere comunicarse. Como su padre vamos. 

Sigue controlando su superpoder de conectarse y desconectarse del entorno próximo. Ya quisiera yo decir “voy a no pensar en nada y a no dejarme alterar por nadie” y pudiera conseguirlo como él. Leo dice “ahora no estoy para nadie” y no está. Le llamas, le molestas, le tocas, le bailas la macarena en arameo y el tío ni pestañea. No como yo que digo que voy a desconectar y me tumbo en la cama haciendo listas mentales de tareas pendientes y mierdas varias.

Sigue haciendo estereotipia con los brazos en todos los idiomas posibles, pero ya no temo que salga volando porque pesa un quintal. Y como prueba las TRES camas que llevamos con él en 1 año. Ha roto dos estereotipando encima de ellas de tanto impulso que se da y de tanto que pesa (52kg, mide algo más de 1,50 para tener la foto entera). A ver qué aguanta la tercera.
Y maldita la hora en la que le dije que en su cama no se estereotipaba, que se estereotipaba en la nuestra que es la más robusta de todas. Porque a veces le da por venir a estereotipar a las 7 de la mañana. Tú estás tan feliz soñando con tus vikingos y de repente empiezas a saltar literalmente en tu propia cama y no por un empotre a dos tiempos, sino por un mico de 52 kg estereotipando y sonriendo.

Es un experto en señales de tráfico y normas de circulación. Mucho me tendría que equivocar para no atinar al decir que será guardia urbano o profesor de autoescuela o algo así. Aunque la última vez que le pregunté que quería ser de mayor me dijo que bombero. El cuerposerrano y la fuerza los tiene, ahora bien, la cultura del sacrificio y del esfuerzo mis hijos como que no. Ninguno de los tres. Se conoce que el tamaño del cuerpo es proporcional al de los huevos y les pesan para prácticamente todo.

Recientemente he descubierto que Leo tiene picardía. Cuando me voy de casa a hacer deporte fuera (caminar, en bici, yoga o al gimnasio) Leo me coge el móvil para jugar aún sabiendo que entre semana no puede. Y cuando entro por la puerta me viene corriendo me mira a los ojos directamente y me dice: “La mama no s’enfada”. La canguro se chivó de que me decía eso porque me había cogido el móvil. Aunque tampoco era necesario porque cada vez que me pilla el móvil me lo encuentro lleno de logos de LG.

Sigue siendo el mimado de su clase. El viernes la madre de una compañera de clase me envió una foto en la que está sentado en el patio rodeado de esta compañera y dos niñas más y le están acariciando y él dejándose querer.

Y el resto de la tropa también están fantásticos, gigantes y algo porculeros.

Massimo sigue en sus trece de ser youtuber, no tener ni repajolera idea de qué hay que hacer para ser youtuber no es obstáculo para él. Él quiere ser Youtuber y será Youtuber porque no hay niño más decidido, convencido y cabezonaco. Ayer me recitó un trozo de una canción y al terminar me dice: “Mamá esto es lo mejor que has oído en toda tu vida mundial”. Dos apuntes:

Uno, no lo preguntaba, lo afirmaba. Y dos, “de tu vida mundial”, Massimo hace unas combinaciones al hablar dignas de estudio. Sigue yendo a la logopeda, no vaya a haber un minuto de paz en esta casa.

Jomío está en plena metamorfosis de gusano de seda a mariposa, está en plena fase capullo. Y aunque aún no literalmente porque sigue siendo adorable, ya tiene momentos de “déjame en paz tú no lo entiendes” y se pasa el día torturando a sus hermanos gemelos y abusando de su posición de poder. Y yo, que soy hermana pequeña, me subo por las paredes. Pero le quedan dos días porque los gemelos van a ser más grandes que él y se las van a devolver muahahahaha.

En resumidas cuentas, Leo está bien, y si él está bien todos estamos bien 😊💙

Feliz día mundial de concienciación sobre el autismo a todo el mundo especialmente a todas las familias con un pajarito azul.

En otro orden de cosas me han hackeado la cuenta de Instagram y he tenido que abrir otra mientras trato de recuperar la mía. La nueva es @estoesparauna_alba En otro post compartiré la historia del hackeo porque hay un tío en Chicago que me está echando un pulso y no le está saliendo gratis ñeñeñe :b

viernes, 11 de noviembre de 2022

Soy autismom.

Y a veces se me olvida. Se me olvida que esto es duro y es de por vida.

Y es que, aunque Leo es una infinita maravilla y nosotros lo llevamos muy bien, siempre hay días y siempre va a haberlos en los que todo se vuelve negro oscuro como el ojete de un orco de Mordor.

Esta mañana ha sido uno de esos días. Y lo ha desencadenado una soberana y efímera gilipollez, o no.

Long story, short: Los gemelos van a 3ero de primaria. Hoy tenían excursión en el colegio, pero hace un par de días que la cancelaron porque había previsión de lluvia para hoy. Informaron a los niños para que informaran a sus padres. ¿Me informaron mis hijos a mi o a su padre? No. Leo porque es autista y la comunicación es punto débil. ¿Te informó por otra vía la escuela para asegurarse de que te llegaba el mensaje? No. ¿Te molesta? Pues tampoco porque me gusta que traten a Leo exactamente igual que al resto de sus compañeros y a mi exactamente igual que al resto de las mamás.

Llegamos a la escuela esta mañana, hago el desembarco de rubios y salen corriendo hacia el edificio principal. Y veo a mi lado a un par de mamás de su clase y de repente mi sentido arácnido me dice que algo no va bien porque sus hijos llevan las mochilas normales en lugar las de excursión y confirmo, efectivamente, que hoy no hay excursión (los nubarrones del cielo también sugerían que hoy excursión poca pero a mí, que me planté un mes de junio en Estocolmo en chanclas, a optimista no me gana nadie).

Y yo: ¡Ostras! ¡No lo sabía, no me han dicho nada!

Y una de las mamás: “No te preocupes, no pasa nada”.

Y ahí AHÍ mi cerebro ha hecho un CLIC. Y supongo que se me ha notado en la cara porque han insistido: “No te preocupes mujer que no pasa nada. Verás como la maestra...blablabla” Y he dejado de oír. Se me ha puesto el corazón a mil, me he dado media vuelta, me he subido al coche y me he vuelto a casa llorando como una magdalena.

En esa fracción de segundo de CLIC he pensado, sentido y vivido en lo más profundo de mis entrañas que evidentemente mi hijo a diferencia del resto de niños no me ha informado porque es autista, y me he dejado llevar por el catastrofismo mental: nunca será autónomo, nunca podremos comunicarnos de manera efectiva, nunca tendrá amigos, será víctima de bullying, nunca, nunca, nunca y un largo etcétera de torturas mentales. 

Me he tirado llorando una hora, por suerte estaba el padre en casa que es la máquina perfecta de abrazos y la persona más tranquila y racional que conozco. Y juntos hemos echado la vista atrás recordando dónde estábamos hace 5 años cuando nos dieron el diagnóstico y dónde estamos ahora, y eso me ha devuelto la cordura. Suerte la mía de tenerle.

Llevábamos dos días en casa hablando de la excursión, entre otras cosas por la anticipación para Leo y porque soy una motivada.

Yo: “¡Qué guay mañana de excursión!”

Y ellos: ¡Siííí!

Yo: ¿Y de qué queréis los bocadillos?”

Y los dos: “¡Yo de jamón! ¡Y yo de queso!”

Yo: ¿Tenéis ganas de ir?

Ellos: ¡Síííí!

Yo: ¿Y a dónde vais?

Mass: ¡A la torre de la Carrova!

Leo: ¡A la rotonda a ver señales!


Aquí tendría que haber confirmado lo de la excursión con las otras mamás dada la discrepancia de opiniones ya que ambos iban a la misma. Lección aprendida por mi parte.

Leo tiene la excusa de su autismo pero el cernícalo de su hermano gemelo no. En su caso se conoce que el tamaño de sus cojonazos le afecta a la memoria a corto plazo. Por lo visto a parte de autismom soy cojonazosmom.

 

sábado, 2 de abril de 2022

Mi Dios Vikingo. My Viking God.

Y no me refiero a Ragnar Pantibreaker Lothbrok, sino a tu Leo. Ay mi Leo como está y cómo se está poniendo. 

Hace ya un tiempo de la última actualización sobre mi ratón autista así que hoy vengo a compartir su último release: la versión 7.0 de Leo.

7 años hace que vino al mundo con su gemelo a joderme el sueño, las lumbares y el suelo pélvico. Bueno esto último afortunadamente no porque debido a su tamaño indecentemente gigante fueron cesárea. Menos mal, de lo contrario hoy al estornudar mi DIU aparecería en Perpignan.

7 años de su nacimiento y 1750 días de su diagnóstico de TEA. O lo que es lo mismo: 4 años, 9 meses, y 14 días. ¿Obsesionada yo con el calendario? … Y 5.555 días quedan hasta la cena a la que nos va a invitar Leo a su terapeuta y a mi. 22 añitos tendrá la criatura y aún no lo sabe pero nos vamos a pegar un festival a su costa, para celebrar lo bien que lo estamos haciendo y lo habremos hecho.

Porque si criar a un hijo tiene tela, criarlo con necesidades especiales tiene tela especial. Porque no nacemos aprendidos, aprendemos sobre la marcha a base de ensayo-error le llaman los científicos, a ostia limpia le llamas tú.

Afortunadamente Leo es un niño bastante fácil. Es un niño tranquilo, no tiene reacciones violentas (no las ha tenido nunca hasta le fecha), aprende rápido y es muy cariñoso. Encima está creciendo a una velocidad de vértigo y con sus 7 años y 3 meses mide 1,42mts y está guapísimo. 

Este niño va a ser un pibón, un Dios vikingo. Y no lo digo solo yo, lo dicen sus compañeras y compañeros de clase. Cada mañana en la escuela queda corroborado. Hay un grupo de niñas y niños de su clase que cuando le ven aparecer por la puerta salen corriendo hacia él y se discuten por darle la mano. Él, con ese don autista de ausentarse del entorno próximo cuando le place, se muestra con la mirada perdida en el horizonte con pose misteriosa y seductora, cuando en realidad está repasando mentalmente su colección infinita de señales de tráfico ajeno al revoloteo de niñas y niños a su alrededor.

Recibió una carta en casa de una compañera que le decía que era muy bueno, muy guapo y muy cariñoso.

Y tú te debatiste entre la muerte por babas intensas o el homicidio en primer grado de "pelandrusquita" de 7 años. Nada, lo primero a todas luces.

Todos los viernes vais al parque con un grupo de compañeros/as de la escuela y siempre acaba Leo y su metro cuarenta y dos rodeado de niñas que le llegan al pecho pidiéndole abrazos, jugando con él, explicándole las normas del juego con paciencia y atención, guiándole si no entiende algo o si se despista (porque entra en su campo de visión una atractiva señal de tráfico)... Y tú babeando, babeando fuerte por la suerte de tener este entorno en el que crecer.

Ha avanzado mucho en la comunicación verbal aunque queda trabajo por hacer. Cada vez se desconecta menos. Y aunque es un súper poder que se niega a abandonar al menos está aprendiendo a usarlo con moderación, a no sudar olímpicamente de todo y de todos, vamos. 

A nivel curricular sin problemas, y ya sabemos que es un niño de ciencias puras purísimas, adora las matemáticas y le da por culo (literal) leer. Lee estupendamente pero se niega a leer en voz alta. Sabemos que lee porque si le preguntas sobre el texto, responde correctamente. De comprensión lectora bien, y de cojonazos del tamaño de Oklahoma también.

Hoy es el día mundial del autismo y no querías dejar de participar compartiendo los avances de tu Dios vikingo particular. Esta tarde vas a participar en una charla sobre autismo en Iaioland, compartiendo tu experiencia como madre de un Dios vikingo niño autista.

 

Feliz día mundial de concienciación sobre el autismo.



[ENGLISH VERSION]


My Viking God.


By Viking god I don't mean Ragnar Pantibreaker Lothbrok, no. I mean Leo, my Leo. Oh my God, he’s growing so fast and he is getting so handsome!

It's been a while since my  last update on my autistic little pea, so today I want to share the latest release: Leo’s 7.0 version.

7 years ago he came into the world with his twin to f**k my sleep, my lower back and my pelvic floor. Actually, not this last one, fortunately due to their indecently gigantic size they were a c-section, otherwise today when sneezing my IUD would show up in Perpignan.

7 years since he was born, 1750 days after his ASD diagnosis. In other words: 4 years, 9 months, and 14 days. Obsessed with the calendar? Not at all… And only 5,555 days left for a dinner with his therapist that will be on Leo. He will be 22 years old and he will invite us to celebrate how well we are doing it and will have done it.

Raising a child is hard and raising a child with special needs is harder. Because we weren't born knowing how to be mothers and fathers. We learn by doing, based on trial and error according to scientists, based on the f***ing hard way according to me.

 Fortunately, Leo is a pretty easy kid. He is a calm child, he doesn’t have violent reactions (or has not so far), he is a fast learner and he is kind. In addition to that, he is growing so fast and being 7 years and 3 months he is 1.42 meters tall and he is gorgeous. This kid is going to be a Viking God. And I’m not the only one saying so, his classmates say it too. I see it every morning at school. There is a group of girls who come to him when he shows up, they run towards him and argue about holding hands with him. In the meantime, Leo has his gaze lost in the horizon with a mysterious and seductive pose, thinking on his traffic signals no noticing the fluttering of girls around him.

Once he even received a letter at home from a girl telling him that he was very good, very handsome and very kind.

At that moment you didn’t know what to do: melting to death or killing a future daughter in law. First option, of course.

Weekly on Friday we go to the park with a group of schoolmates and Leo with his 1.42 meters always ends up surrounded by girls who go up to his chest asking for hugs, playing with him, explaining carefully the rules of the game and assisting him when he gets struck by an attractive road sign and he gets lost. And you melt, melt so hard by being so lucky of having such a nice and loving environment to grow up in.

He has gone through a long way in verbal communication but there is still a lot of room to improve. He is less disconnected from the world. And despite of being his favorite super-power, he is learning to use it with responsibility which means not having this “I don’t give a shit about this” attitude all the time.

At school he is doing great. We do already know he loves math and hates language. He doesn’t like reading. He reads brilliantly but refuses to read aloud. We know he reads well because he understands what he reads. He is doing great in reading comprehension and in being stubborn as hell.

Today is World Autism Day and I want to participate by sharing the improvements of my Viking God. This afternoon I will participate in a talk on autism in Iaioland, sharing my experience as a mother of an autistic Viking God child.

 

Happy world autism awareness day.

jueves, 2 de abril de 2020

Día Internacional del AUTISMO: Confinamiento in a blue haus.

No sabes cómo lo lleva la gente en sus casas pero en ésta nuestro bombón TEA Leo es el que antes se ha adaptado al confinamiento aunque le está pasando factura, como a todos.

Hombredepacienciainfinita y su metabolismo caribeño no está muy estresado la verdad. La última vez que se estresó fue en 2014 cuando supisteis que venían gemelos pero le duró lo que tardó en empezar a buscar coche nuevo, una hora escasa. No has conocido en la vida persona con mayor nivel de adaptación a los devenires de la vida. “¿Qué hay quedarse en casa? Pues nos quedamos. ¿Qué hay que joderse y aguantarse? Pues nos jodemos y nos aguantamos, ea.” Y cuanto más caribeño él, más napolitana tú (atacá).

Jomío va como alma en pena porque “no ir al colegio es un rollo” pero si le susurras “pleisteison” al oído se le pasa todo de golpe. Magia.

Massimo es el más feliz de todos. Sabe que hay un virus que “ze llama coronaviruz pero no te preocupez mamá porque loz leucozitoz ze comen a loz viruz” y se queda tan pichi. Y tú te lo comes a él. Es el mismo que te lanza besos desde el cagadero en plena faena: “Mamá … plof ... plof … te mando trez bezitoz: uno muaks … plof ... doz … muaks … plof … plof … i trez muaks. Trez bezitoz”.

Y tú lo llevas regulero. Estás haciendo algo que nunca te ha gustado y siempre has evitado: teletrabajar. Pero aquí estás, teletrabajando en tres husos horarios distintos y haciendo vídeo llamadas con niños entrando y saliendo y pidiendo disculpas por la estereotipia de fondo de tu hijo (que no es que te tengas que disculpar pero te hace sentir mal porque te recuerda que hay un niño autista que requiere tu atención y no se la estás prestando así que también te disculpas con tu hijo). ¿Sentimiento de culpa tú? , solo todo el día.

Con la presión además de tener la obligación moral de mantenerlos vivos, sanos, aseados y bien alimentados. Lo de licenciados en Ingeniería, Matemáticas, Cross Fit y Bellas Artes a través de las redes sociales lo dejas para el próximo confinamiento en el que los tres tengan pelos en los huevos.

Y Leo… ay Leo. Todos deberíamos ser un poco más como Leo.

Leo tiene 5 años y es autista.

La primera semana tuvo una crisis. Le sacasteis a pasear por el campo y fue peor porque después no quería volver y como tuvo que volver, volvió hecho un basilisco y costó mucho calmarlo.

Desde entonces no ha vuelto a tener ninguna crisis ni ha vuelto a salir de casa y ya lleváis tres semanas. Crees firmemente que él mismo pensó "para la mierda de paseo que puedo dar, mejor me regulo la ansiedad yo solo". Y de momento parece que funciona...

Le ha aumentado la estereotipia a niveles estratosféricos pero como le ayuda a regularse, bienvenida sea. Mientras no eche a volar y no invoque a ningún ser maligno con esos movimientos extraños de manos mientras susurra cosas en malayo, todo bien.

Cuando está inquieto se llena la bañera, se echa un bote de gel para hacerse espuma, se mete y juega hasta quedarse arrugado como una pasa. La factura del agua va a ser épica. Pero bienvenida sea también la factura del agua y los botes de gel como terapia alternativa.

Se puede bañar hasta 3 veces en un día. Volverá a la escuela salvaje perdido pero con los huevecillos relucientes.
Estampa familiar diaria. Autista zen, normotípicos de bofetada.

Algunas noches llega exhausto a la cama y es por la autogestión de su nivel de ansiedad, se regula todo el tiempo y eso le agota. Pero os está haciendo la vida más fácil al resto de la familia. Sabes que no lo hace pensando en vuestro bienestar antes que en el suyo propio porque es muy pequeño pero lo está haciendo, y eso dice mucho de su capacidad de gestión emocional y de su naturaleza humana. Nos tiene bastante impresionados. A ti te tiene total y absolutamente enamorada.

Si se cabrea (tiene dos hermanos maestros en el noble arte de dar por culo) suelta una patada con doble tirabuzón al aire o un grito, pero no es un niño que se enrabie fácilmente (también tiene metabolismo caribeño) y enseguida busca abrazo y consuelo en ésta, la que escribe, que procede a cagar amor con su consiguiente “engarrapiñamiento” de almorrana.

En definitiva, os está dando una lección antológica de cómo vivir un confinamiento doméstico sin montar ningún drama teniendo todos los motivos y licencias para montarlo.

Lo dicho, todos deberíamos ser un poco más como Leo.

Feliz 2 de abril 
Día internacional del autismo. 

Aunque para nosotros todos los días son 2 de abril.
Leo celebrando el autismo dónde y cuándo le apetece.




miércoles, 25 de diciembre de 2019

2010 - 2020: La década prodigiosa.

Lo que dan de sí 10 años...

Un día eres joven y diez años después tienes tres hijos, una nevera americana y un detector de gilipollas a distancia, que no todo va a ser malo con la edad.

Entraste en 2010 recién casada, joven, lozana y ovada como una galera. Rebosando hormona loca por todos los poros de tu piel e ignorando por completo la que se te venía encima con la maternidad.

En abril de ese año nació Jomío y con él este blog. O exorcizabas escribiendo o matabas a alguien. Lo primero no traía consecuencias legales, de momento, y lo segundo ensuciaba.

Y durante esta década, que ha coincidido con tu aterrizaje en la maternidad, has aprendido algunas cosas. Como que tus básicos de supervivencia de antes de ser madre no tienen nada que ver con los de después de ser madre. Antes de ser madre de dragones no podías prescindir bajo ningún concepto de tiempo para ti, MUCHO tiempo para ti (aunque no recuerdas para qué cojones necesitabas siempre más tiempo para ti si tenías todo el del mundo :o).

Desde que tus rubios hicieron acto de presencia, tus básicos de supervivencia han evolucionado y ahora no puedes prescindir bajo ningún concepto de:

Leche, patatas, huevos, yogures y galletas. Antes os quedáis sin papel de váter y os limpiáis el culo con las cortinas, a que falte alguno de los básicos alimenticios de tus hijos. Porque ante hambruna inminente, por aquí se comen al hermano más débil, seguro.

Otros aprendizajes fruto de la maternidad no menos importantes han sido que dormir, follar, cagar a solas, ponerte mascarilla en el pelo, depilarte las dos piernas el mismo día, tener vida social, llevar tacones, ir a la peluquería y llevar el coche limpio está sobrevalorado.

Que las toallitas infantiles limpian tanto la mierda de un culo radioactivo como la de un horno.

Que las señoritas del turno de noche de urgencias pediátricas se llaman María Cinta y Mari Carmen.

Que si se te tiene que olvidar algún hijo en la escuela que sea el mayor que sabe volver solo a casa.

Que llevar a los tres conjuntados, repeinados e ideales de la muerte no está hecho para ti, que con que lleven una parte de arriba y una de debajo de su talla y de la estación del año correcta te conformas. Ya se peinarán en el instituto.

Pero sobre todo has aprendido que pretender ser igual que el resto del mundo es una supina gilipollez.

Porque en 2014 aterrizaron los gemelos en vuestra familia y con ellos un diagnóstico de autismo. Y lo que en un principio se os antojó un gran problema, se convirtió en catarsis.

Como si se os cayera una venda de los ojos y alguien apagara el extractor de la cocina, de repente todo lo visteis y lo SENTISTEIS claro como el agua: todos somos diferentes. ¿Y QUÉ?

No haces apología del autismo ni lo pretendes. Nunca pediste ser una autismom pero lo eres. No pediste un hijo autista pero lo tienes, y no puedes quererlo más porque no sabes querer más.

Siendo madre aprendes muchas cosas, siendo madre de un niño con necesidades especiales aprendes las mismas cosas pero con más intensidad y de un modo más desordenado e impredecible.

Siendo autismom no es que hayas aprendido a abrazar el caos, es que te has casado con él, has aprendido a sentirte cómoda sin tener el control de NADA y a decidir y amoldarte según van sucediendo los hechos. Si esto no es supervivencia en estado puro tú ya no sabes..

A raíz del autismo de Leo también has aprendido que hay ciento doce direcciones prohibidas en Iaioland y que el alfabeto de los campeones es el cirílico.

Que no hay espíritu más LIBRE que el de un niño autista.

Que igual que no hay dos niños iguales, no hay dos niños autistas iguales.

Que autista es solo uno de los muchos adjetivos que describen a tu hijo. También es inteligente, observador, decidido, tragón, feliz y bailarín.

Que tienes una capacidad de contención de impulsos asesinos nivel PRO que ignorabas por completo. Impulsos generados mayoritariamente por la falta de empatía en el mundo, no por tu hijo.

Que es muy difícil pedir ayuda y dejarte ayudar porque supone reconocer que eres incapaz de llegar a todo (y una tiene su orgullo) pero que cuando lo haces recuperas tu espacio, tu salud y tu vida personal. Lo que beneficia muchísimo a tus hijos (y marido) por tenerte más contenta y relajada.

Que a veces hay que llorar hasta decir basta para poder seguir riendo.

Que el humor es tu salvavidas. Y que le agradeces a este cerebro tuyo la capacidad que tiene que de ver lo cómico en las situaciones más controvertidas.

Que contra todo pronóstico el autismo de tu hijo te ha traído paz porque has aprendido a escoger tus batallas.

Y que no todos los ángeles tienen alas: Sandra, Inés, Cora, Bego, Rosmarí, Joana, Alba… GRÀCIES per estimar tant la vostra feina i estimar tant els nostres fills.

Que el 2020 venga cargado de salud, empatía y ángeles sin alas. 

Felices Fiestas y Feliz 2020

Bon Nadal i Feliç 2020

Árbol de Navidad IDEAL para nuestra familia, por la única e irrepetible artistaza Idoia Iribertegui que le digo "eh tú" y plasma en una ilustración a la perfección lo que SIENTO en ese momento. Y encima me pone pelazo.
Nena, esta conexión no es ni medio normal, ¡por muchos "dibus" más!