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jueves, 21 de marzo de 2013

Ninfóvulos.

Existen los oocitos, los óvulos y después están los NINFÓVULOS, presentes en los úteros suecos y en el tuyo.

Hace unos días jugando con whatsapp, fuente inagotable de sorpresas como la recepción de una foto de Jomío sonriendo mientras estás cagando o de un gato con voz chillona diciendo “que tá mu güenaaaaaa”, apareció una de tus amigas suecas con una inesperada pregunta-trampa que tenías que responder en menos de 15 segundos si no querías perder toda credibilidad como amiga espontánea y sincera.

Hi churri (love that word, hahaha), ¿tardaste mucho en quedarte embarazada? Llevamos 3 meses follando 4 VECES AL DÍA y no siento nada”.

¿Y él se siente los huevos? Porque los debe tener como uvas pasas".  

Inmediatamente te pusiste en pié y ovacionaste al marido de tu amiga con un sonoro aplauso al grito de BRAVO y CAMPEÓN. 

"A tí lo de los días fértiles no te lo han contado, ¿verdad?".


La conversación acabó con un: “Bueno churri, te dejo que voy a seducirle”. Seguido de estos emoticonos y en este orden:

Aún hoy no entiendes que cojones se supone que quería decirte con estos emoticonos. Por si acaso desde aquí quieres pedir una oración por el culo del marido de tu amiga.
 
Lo que sí está claro es que 4 veces al día es obra de los ninfóvulos, y unos muy profesionales además.
 
En ese momento se activaron los tuyos: los óvulos ninfómanos, óvulos diseñados para la procreación por la procreación. Óvulos constantemente ávidos de esperma, con sed de procreación continua, los ninfóvulos un día dominarán el mundo.

Tu marido te repite una y otra vez que aún no es el momento de repetir hazaña.
No es el momento, pero bien que se baja los calzoncillos cada vez que llegas a casa. Y así no te ayuda.

Insiste en que debéis esperar por lo menos un año más, 365 días. Y ahí tenéis un problema y gordo. Porque no podrás mantener a raya a tus ninfóvulos malignos durante todo un año, imposible. Antes te preña la mesa, o el galán de noche, que el nombre ya lo tiene.

Que los ninfóvulos de tu amiga sueca tengan ganas de reproducirse es comprensible, será (si su marido no muere en el intento) su primer hijo, su primer embarazo y su primera experiencia como madre. Únicos e irrepetibles.

Pero ¿los tuyos? Lo de tus ninfóvulos es vicio y mala leche. Vicio disfrazado de instinto maternal pero vicio al fin y al cabo. Y mala leche porque se confabulan con la oxitocina para que se te olvide lo chungo: náuseas, retenciones de líquidos, comadreitor,  engordar 13kg, pedos de madre, noches sin dormir... 

Entre la oxitocina, los ninfóvulos y la primavera estás hasta las pelotas. Te vas a ir al monte a comer castañas, a ver si así las hormonas te dan un respiro.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

OXI


Wikipedia dixit: La oxitocina (del griego ὀξύς oxys "rápido" y τόκος tokos "nacimiento") es una hormona relacionada con los patrones sexuales y con la conducta maternal y paternal que actúa también como neurotransmisor en el cerebro....(...)....Algunos la llaman la "molécula del amor".

Del amor, LOS COJONES.

Esta hija de la gran puta llamada oxitocina es la culpable de que se te olviden las penurias del embarazo, el parto y la maternidad. Y de que te entren unas ganas locas de espatarrarte otra vez ante Sperminator y sucumbir a su poderío genético al grito de "gimmi mor".

Es la culpable de que la semana pasada cuando unos amigos os comunicaron la noticia de que están esperando un bebé, lo primero que hicieras fuera gritar un alto y claro : "¡¡¡¡¡YO TAMBIÉN QUIEROOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!" (con doce oes).

Hombredepacienciainfinita sigue en la UCI tras el infarto pero su evolución es buena, gracias.

Te juraste y perjuraste que ni de coña te plantearías tener otra bola de carne rosa con boca, no al menos hasta que Jomío tuviera pelos en los huevos.

Porque hasta hace dos días aún tenías muy presente lo que han supuesto estos dos primeros años y medio de vida de los caracolitos rubios para vosotros como familia, como pareja y qué coño, como seres humanos.

Y de repente, sin previo aviso, vuestros amigos os informan de su buena nueva y tú entras en modo bati-sex. Obviando y olvidando las largas noches en vela, las fiebres nocturnas del mico y el consecuente pensamiento de SEMEMUERE FIJO,  el ACOJONE continuo sobre cualquier cosa que puedas hacer mal, los tresmil huevillones de miedos, el flaqueo de fuerzas, de paciencia y hasta de cariño, los meses sin sexo (¡¡¡MESES!!!¡¡¡SIN SEXO!!!), los viajes a urgencias, las dudas sobre dosis de apiretal (apidural para tu marido. Pelos tendrá en los huevos Jomío y seguirá llamándole apidural), las discusiones absurdas sin motivo sólo porque estás agotada y él está igual que tú, el desajuste hormonal gratuito y las lloreras by the face, el sentimiento de malamadre en la primera caña que te tomas con tus amigas sin marido y sin bebé, el puñetero sentimiento de culpa que te acompaña todos y cada uno de los segundos que te separas de tu estirpe...

Nada, a tomar por culo todo.
Como si no hubiera pasado.

Aquí viene OXI dispuesta a tocar los cojones a dos manos. Y esos, hombredepacienciainifinita sí que los tiene llenos de amor ;o)

Así que, OXI... ve con cuidado que te vigilo….

jueves, 24 de febrero de 2011

Entre el gym y los fogones

Definitivamente tu relación con tu comadrona es de amor-odio.

El día del parto entre los dolores que sufrirás y las ganas que le tienes, la sala de partos parecerá un cuadrilátero de kick boxing! “¡¡En un rincón con un peso de 67kg tenemos a COMADREITOR el terror de las preñadas!! Y en el rincón opuesto con un peso de 70kg a PREÑÁ CABREÁ con la hormona loca!!”…

Sueñas con su voz en off cada noche. La oyes diciéndote “¡¡nena, estàs massa grassa!!” así que has decidido volver al gym (porque tú no vas al gimnasio, tú vas al gym).

Al llegar compruebas que no ha cambiado nada, lo que te consuela porque significa que no hace tanto que no vas. En el vestidor te desnudas lentamente para que todas las presentes puedan apreciar tu barriguita de preñatriz. Te enfundas en tu equipo: pantalón de chándal ochentero y camiseta de tu marido XXL. Pero ¡Oh sorpresa! No has calculado bien tus nuevas curvas y el pantalón no es que te vaya lo justo, es que a duras penas te entra y encima te guillotina la parte baja de la barriga. Así que decidida a no renunciar a tu sesión de ejercicio te subes los pantalones hasta el ombligo y más allá, subiéndote las perneras por encima del tobillo y dejando al descubierto tus calcetines de deporte blancos con rallita roja y azul. Cutre no, lo siguiente.

A los 6 minutos en la elíptica cuando tu corazón amenaza con salírsete por la boca decides que ya es momento de relajarse y recuperar el ritmo cardíaco. 
¡A la sauna de cabeza! Te sientas, te quitas la toalla y luces perfil griego de preñatriz chachi. Al cabo de 3 minutos notas como las otras chicas te observan, observan tu deliciosa barriguita y vuelven a observarte a ti y te hinchas como un pavo real de orgullo de preñatriz. Eres la más bella entre las bellas. Hasta que levantas la vista y al lado de la puerta lees un cartel en letras mayúsculas en negrita que pone: “Está totalmente contraindicado hacer uso de la sauna durante el embarazo”…ups…!

Muy dignamente simulas tener suficiente sauna, envuelves tus redondeces en la toalla y sales pitando de la sauna a meterte en una ducha de agua fría para bajar la temperatura de tu cuerpo. No vaya a salirte el niño cocido :o

Recuperada del susto y empecinada en mantenerte estupenda, decides complementar tus visitas al gimnasio con una dieta equilibrada, sana y variada. Así que coges tu carrito de la compra y te vas al mercado.

En tu primera visita SOLA al mercado haces 2 descubrimientos muy importantes a tener en cuenta:

1- No es lo mismo medio kilo de naranjas que medio kilo de jamón york. Tienes lonchas para empapelar la habitación del niño de arriba abajo.

2- Hay que pedir las cosas por unidades salvo las aceitunas. 275 aceitunas NO es una medida habitual de compra.

Ya en casa te encuentras con la nevera a reventar y te la quedas mirando fijamente: ¿Qué hay peor que una esposa que no sabe cocinar?? Una que está aprendiendo.

Pillas tu portátil y consultas a tu vademécum personal y Oráculo Universal de sabiduría: GOOGLE.

Escribes: “zanahorias y puerros” y le das a Intro. De repente te salen un montón de recetas de cocina de cosas que se pueden hacer con estos dos ingredientes…¡crema de zanahorias y puerros! Obvio. Has necesitado que te preñaran y que llegara el siglo XXI para llegar a esa conclusión.

30 minutos más tarde. ¡TACHÁN! Tu primera crema de puerros y zanahorias chispas! De hecho, tus primeros 12 litros de crema de puerros y zanahorias chispas…!


Tu santo marido no es que esté harto de comer crema, es que cada vez que ve un puerro llora.