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jueves, 21 de marzo de 2013

Ninfóvulos.

Existen los oocitos, los óvulos y después están los NINFÓVULOS, presentes en los úteros suecos y en el tuyo.

Hace unos días jugando con whatsapp, fuente inagotable de sorpresas como la recepción de una foto de Jomío sonriendo mientras estás cagando o de un gato con voz chillona diciendo “que tá mu güenaaaaaa”, apareció una de tus amigas suecas con una inesperada pregunta-trampa que tenías que responder en menos de 15 segundos si no querías perder toda credibilidad como amiga espontánea y sincera.

Hi churri (love that word, hahaha), ¿tardaste mucho en quedarte embarazada? Llevamos 3 meses follando 4 VECES AL DÍA y no siento nada”.

¿Y él se siente los huevos? Porque los debe tener como uvas pasas".  

Inmediatamente te pusiste en pié y ovacionaste al marido de tu amiga con un sonoro aplauso al grito de BRAVO y CAMPEÓN. 

"A tí lo de los días fértiles no te lo han contado, ¿verdad?".


La conversación acabó con un: “Bueno churri, te dejo que voy a seducirle”. Seguido de estos emoticonos y en este orden:

Aún hoy no entiendes que cojones se supone que quería decirte con estos emoticonos. Por si acaso desde aquí quieres pedir una oración por el culo del marido de tu amiga.
 
Lo que sí está claro es que 4 veces al día es obra de los ninfóvulos, y unos muy profesionales además.
 
En ese momento se activaron los tuyos: los óvulos ninfómanos, óvulos diseñados para la procreación por la procreación. Óvulos constantemente ávidos de esperma, con sed de procreación continua, los ninfóvulos un día dominarán el mundo.

Tu marido te repite una y otra vez que aún no es el momento de repetir hazaña.
No es el momento, pero bien que se baja los calzoncillos cada vez que llegas a casa. Y así no te ayuda.

Insiste en que debéis esperar por lo menos un año más, 365 días. Y ahí tenéis un problema y gordo. Porque no podrás mantener a raya a tus ninfóvulos malignos durante todo un año, imposible. Antes te preña la mesa, o el galán de noche, que el nombre ya lo tiene.

Que los ninfóvulos de tu amiga sueca tengan ganas de reproducirse es comprensible, será (si su marido no muere en el intento) su primer hijo, su primer embarazo y su primera experiencia como madre. Únicos e irrepetibles.

Pero ¿los tuyos? Lo de tus ninfóvulos es vicio y mala leche. Vicio disfrazado de instinto maternal pero vicio al fin y al cabo. Y mala leche porque se confabulan con la oxitocina para que se te olvide lo chungo: náuseas, retenciones de líquidos, comadreitor,  engordar 13kg, pedos de madre, noches sin dormir... 

Entre la oxitocina, los ninfóvulos y la primavera estás hasta las pelotas. Te vas a ir al monte a comer castañas, a ver si así las hormonas te dan un respiro.

viernes, 27 de mayo de 2011

Falsa alarma

Si te pones poco menos que taquicárdica si no llegas al aeropuerto 4 horas antes de la hora de embarque de tu vuelo (para vuelos nacionales eres más razonable, 2 horas). ¿Cómo NO te has puesto esta semana que la cosa nostra ha osado tardar 1 día más de lo previsto?

Como buena neurótica, si en el momento exacto no sucede lo que tú consideras que debería suceder, el mundo se torna un lugar hostil donde la anarquía y la entropía campan a sus anchas, y tú cortocircuitas.


¿Y si lo estoy? (No toleras que sucedan cosas no-planificadas).
No puede ser, vamos con cuidado, sería mucha casualidad… (Claro que la última vez que hiciste una campana a clase fue en Madrid y te encontraste de cara a tus padres en el Retiro. Nota: ni tú ni tus padres vivís en Madrid)
Un hermanito/a ahora… (¿Y explicarle a pequeño dictador que tiene que compartir a su estupenda madre?)
Ahora que empiezo a lucir con orgullo los lamparones de papilla en las americanas como si se tratara de distinciones de guerra… (Entre no llegar puntual a una reunión importante o llegar puntual pero con un chupete colgando del móvil y un distintivo en la hombrera porque al salir por la puerta Jomío te ha proyectado un vómito en doble tirabuzón invertido, optas por lo segundo)

Y como eres incapaz de sufrir ninguna tensión en silencio (no quieres imaginar una almorrana) ayer finalmente decidiste comentárselo a tu marido haciendo acopio de todo el tacto del que eres capaz para no provocarle un derrame.

-Churri ¿Qué tal el día? Tengo un retraso.-
-Cof Cof -(tos acompañada de un color picota intenso con destellos teja en su cara. Dar rodeos no es lo tuyo, directo al grano, sin tener en cuenta que está bebiendo agua. Por ti como si está manipulando trinitrotolueno que se lo sueltas tal cual entra en tu campo de visión.
Cuando el oxígeno vuelve a circular libremente por su cerebro, articula palabra.
-¿En serio? ¿De cuánto?-
-Un día….pero yo..-
Te interrumpe.
-Tú eres de puntualidad británica para estas cosas y 1 día en ti equivale a un mes en cualquier otra mujer. Sí, lo sé.-
Ains, a lo mejor soy un poco “insistente”… no, no será eso, es que él tiene mucha retentiva.
Tú sigues mirando al suelo con cara de alma en pena como si el cosmos te hubiera escogido como mártir del siglo XXI y no pudieras hacer nada por evitarlo.
-Bueno, pues nada.- Dice tu marido.
¿Pues nada qué? Tu estás esperando que lo solucione, esperas que haga “algo”, tal vez una imposición de manos que desprenda el endometrio de las paredes de tu útero e inicie su camino descendiente o algo por el estilo, pero un ”bueno, pues nada”… que poco sentido del dramatismo.
-Pues que si lo estás, un hermanito/a para Jomío.- Y te sonríe.
Verle tan optimista y sonriendo te anima a pensar: "bueno, si podemos con uno, supuestamente tenemos que poder con dos, ¿no?."
-Eso sí, yo ya me la corto porque macho no te puedo ni tocar que enseguida te preño. Voy a tener que poner mi rabo a disposición de la humanidad, debemos compartir este milagro con la sociedad, debería ser un bien común.-
Ahí ya se está pasando de optimista. Si claro, y tus huevos en un expositorio y que los turistas te los froten para que les de suerte.

24 viajes inútiles al baño más tarde porque “uy, creo que ya está aquí. Ah no, falsa alarma. Ahora sí que sí, uy tampoco. …” a la mañana siguiente despertaste felizmente dolorida y hecha puré y confirmaste que todo se que había quedado en una falsa alarma. Alabadoseaelseñor.

Y como el destino ya te la jugó con Jomío decidiendo el "cuándo", esta vez decides tomar las riendas de tu útero y llamas a la consulta del ginecólogo porque no olvidas que compartes lecho con Sperminator y basta una mirada un poco lasciva para tener el pollo montado.

Te dan hora para esa misma tarde y te emocionas de tal manera que cuando llegas sólo te falta entrar a la consulta con las bragas en la mano y espatarrarte antes los morros del médico al son de “¡venga, hagámoslo, pónmelo!” (el DIU se entiende)
Pero ahí está comadreitor para frenar tu espectacular entrada a cámara lenta y con el pelo al viento porque nada más poner un pie en la consulta te suelta: -Yo a tí te conozco.- Esboza un proyecto de gesto humano y desaparece. ¡Argh!- (ictus). 

Tras la visita sales de la consulta con cara de muñeca hinchable acompañada de manos en posición felatio aguantándote el bolso.

No tenías ni idea de que la “jodía cosa esa” costaba 350 eurazos. Pero de qué estamos hablando, ¿¿de alicatarte el útero??

lunes, 18 de abril de 2011

"Habemus jodío criaturo"

Ya lo tenemos aquí: 3 kilitos, cuatro pelitos rubios (como no), un montón de deditos y una capacidad pulmonar de camionero que tumba.

A modo de resumen la cosa fue tal que así:

1. mamá cachalote duerme
2. mamá cachalote rompe aguas a las 3 a.m. y despierta a papá marmota
3. papá marmota responde con un “mmcariñomañanavamosalmédico…zzz….”
4. mamá cachalote da patada voladora en las costillas a papá marmota que sale disparado del futón con cara de pánico en dirección a la ducha y sin querer mirar a mamá cachalote (papá marmota es aprensivo hasta con la sangre de las morcillas)
5. papás novatos cogen canastilla y deciden ir a la clínica a pié que queda a 5 minutos
6. por el trayecto a las 4 a.m. se cruzan con un grupo de chicos haciendo botellón que lanzan gritos de “campeona” a mamá cachalote que se crece al ser vitoreada y aparece en urgencias como una heroína saludando a todo el personal de guardia
7. mamá cachalote es trasladada a una sala a monitorizar a la criatura
8. mamá cachalote no ha sentido ningún dolor ni contracción y piensa que las mamás que dicen que duele un montón son una panda exageradas  


9. contracción de 5 en el contraccionómetro: mamá cachalote da un respingo y sigue haciendo bromas con manojo de papá nervios  

10. contracción de 7 en el contraccionómetro: mamá cachalote maldice la teoría de la evolución por lo bajini y sonríe a los enfermeros

11. comadreitor lanza mirada impasible y comprueba que la criatura sigue sin darse la vuelta

...

43. contracción de 9,6 en el contraccionómetro:mamá se caga en la criatura, en el padre, en comadreitor, en las enfermeras, en todo lo que se menea y ofrece su alma al diablo en arameo a cambio de drogas muy duras

 ...

30 min y una “necesárea” después estás en el quirófano drogada y mareada por culpa de la epidural, y entre dragones rojos ves una masa sanguinolenta azul y viscosa que te presentan como tu hijo.

-¿Esoooo? ¿¿Eso viscoso es mi hijo??Doctor a ver si me ha sacado usted un pulmón por error que eso lo veo yo muy azul-
Y esta vez no lo has pensado, lo has dicho en voz alta y bien clarito.
-Jaja que graciosa, ¿no te parece precioso?-
-¿Es una pregunta trampa?-

Lo siguiente que recuerdas es la habitación de la clínica, familiares saliendo de debajo de las piedras, millones de ramos de flores y una bolita envuelta en mil capas blancas que te mira con cara de ¿así que tú eres la que se ponía de coca cola hasta el culo, eh?

Cansancio, sueño, náuseas, familiares, amigos, lloros de la bolita, discusiones con tus tetas, comadreitor incordiando, ginecólogo y sus “palmaditas” en el vientre al son de “¡has visto no era para tanto!”…las primeras 12 horas, francamente terribles. 

Y a las 8 de la tarde cuando entra la enfermera a tomarte la tensión le preguntas: -¿Oye y a éste cuando os lo lleváis?-
-¿A dónde?-
-Donde sea que os llevéis a los bebés-
-Ah no, éste es tu hijo y no nos lo vamos a llevar a ningún sitio, a partir de ahora SIEMPRE va a estar contigo-

No sabes qué cara se te debió poner, pero inmediatamente la enferma dijo:
-Bueno, esta noche nos lo llevamos a la nursery pero a las 6 de la mañana te lo traeremos ¿eh?-

Y así sigues. Haciéndote a tu retoño y a tu nuevo (estremecedor) estatus de "madre de"...



lunes, 14 de marzo de 2011

La mejor defensa es un buen ataque

Estás en el bus rumbo a la consulta del médico dispuesta a desarmar a comadreitor.

Andas sumida en tus pensamientos de venganza con una sonrisa maléfica dibujada en la cara cuando de repente alguien te saca de tu ensoñación al son de: “Eh tú! Sí sí la rubia, ¿te importa cederle tu asiento a esta señora?”. A lo que tu primera reacción es de indignación “Eh! Que estos asientos TAMBIÉN están reservados para mí!! ¿No ves mi barriga?” pero se acerca tu parada y cedes tu asiento. Y al instante la misma que te ha llamado la atención dice: “¡Es que no hay vergüenza!” y ahí ya no te puedes callar: “Perdone señora, pero lo que no hay es sitio.” Le enseñas tu barrigota y te bajas toda digna.

Ya en la consulta decides centrarte en lo verdaderamente importante: entender la retorcida psicología patológica de comadreitor.

Nada más entrar ves una sombra deslizarse como una serpiente y la identificas al momento, es ella. Está en posición de ataque con la Libro de las Sombras en su mano. Así que sacas a relucir tu entrenadísima sonrisa falsa y te diriges a ella con un estupendo: ¡Buenas tardes! A lo que te responde con un intento de sonrisa forzada y te dice: “métete aquí, quítate la parte de abajo y haz un pipí”. Esta señora tiene la sensibilidad de una mesa…

Pero no vas a tirar la toalla tan fácilmente, así que sigues dándole conversación y adelantándote a su ataque: “Mira tengo un problema, y es que siempre he hecho mucho deporte y ahora que no hago, engordo con una facilidad pasmosa, y eso que no como nada de grasas, ¿eh? sólo fruta, verdura y carne y pescado a la plancha, y aún y así engordo más de lo que debería. ¿Qué me sugieres que haga, Oh Comadreitor, Gurú y Oráculo de la Sabiduría preñatril? Ilumíname con tu infinita experiencia y muéstrame el camino!” te entran ganas de decirle, pero esto último no tienes huevos de decírselo.

La tienes justo donde querías: pensando que eres tontalculo y que necesitas ayuda así que en lugar de atacarte se pone condescendiente y confiada contigo “Contrólate la sal, es el verdadero enemigo de las embarazadas, puedes sustituirla por limón o vinagre para que la comida no te sepa sosa. Y ¿porqué has dejado de hacer deporte? Trata de hacer algo de deporte suave, camina pero sin cansarte”.

Eso haré, volveré caminando a casa después del trabajo cada día.” Le respondes con una mega sonrisa.

Perfecto! Pero sobretodo no camines rápido porque no es bueno para la matriz, te pegará tirones”.

Eso haré también, volveré caminando a casa después del trabajo cada día, muy despacio, aunque tarde 2 hora en llegar a casa”. Otra mega sonrisa.

Uy! Sí que has engordado sí…pero te voy a quitar estos 600gr porque el vestido que llevas creo que pesa mucho

¡¡¡¡BINGO!!!! Comadreitor-1 Rubia-1 ¡Empate! :)

Aún más cuando te mide la tensión y te dice: “¡estás perfecta!” Estás a punto de morir de gloria. Encima para rematar tu victoria antes de irse se despide con una sonrisa casi humana. Eres una crack.

Pero como todo no puede ser perfecto, en esta ocasión es tu ginecólogo el que viene a joderte la marrana.

Estás más anémica que en la última analítica, ¿te estás tomando el hierro que te receté?

¡Por supuesto!” le contestas flipando, ¡¡pero si cagas tornillos!!

”Pues voy a recetarte una dosis mayor y doble”.

Cojonudo, a partir de mañana cagarás yunques de hierro forjado.

Y no contento con ponerle el “más difícil todavía” a tu intestino en lugar de hacerte una eco se limita a ponerte una especie de megáfono encima de tu barriga y tras escuchar los latidos de tu pequeñín te dice: “ya está, puedes vestirte”.

¿Cómo?! ¿?¿?Y mi eco?!?!”

“Hoy no toca eco, hoy sólo seguimiento, en la próxima visita te haré la eco”.

“¿Entonces me voy sin ver a mi retoño? ¿!¿Tengo que esperar otro (puto) mes?!?”

“Sí”.

¿Quién eres tú y qué has hecho con mi ginecólogo?

Te quedas sólo medio feliz. Le has metido un gol a comadreitor pero no has podido verle la carita a tu retoño.

Cuando te vas empiezas a pensar que tal vez comadreitor no sea tan mala, sólo que no sabe ser otra cosa. Cuando llegas a casa decides dar con la prueba de que las comadrejas antaño eran seres amables y dulces y te pones a investigar (te metes en Google vamos) y vaya que si das con la prueba! Descubres que las preguntas más frecuentes de las embarazadas son:

“ ¿Es peligroso para el bebé hacer fotocopias durante el embarazo?”
“¿Puedo hacerme la manicura estando embarazada?”
“¿Puedo practicar sexo anal estando embarazada?

Y tu preferida:

“¿Puedo tragar semen durante el embarazo?”


Ante semejante nivel de gilipollez las comadronas no han tenido más remedio que abdicar y dejar el sentimentalismo de lado para convertirse en embajadoras del mal rollo y el puteo.

lunes, 7 de marzo de 2011

Comadreitor-1 Rubia-0

 Preñada y a dieta. 

Y aún y así, llevas emocionada todo el fin de semana pensando que el lunes vas a  volver a ver a tu retoñito.

Pero a medida que se acerca la hora de la visita te vas poniendo nerviosa, sabes que antes de poder disfrutar de las carantoñas de tu retoño tienes que pasar el mal trago por excelencia, el peor momento de cualquier preñada que se precie, tu peor pesadilla desde que te quedaste en estado de “buena esperanza”, la puta báscula maligna: ese trasto de metal, frío, solitario y abandonado en un rincón de la consulta. Y con ella, su verduga:  comadreitor: la guardiana de los kilos, el rencor en estado puro, la mala ostia concentrada en metro cincuenta de setentona con gafas de abuela con cadenita.

En cuanto llegáis os hacen pasar y empiezas a hiperventilar porque te ha parecido ver de soslayo a comadreitor acechando en la penumbra. Y en efecto, de repente entra en la consulta dando órdenes: “Tú, siéntate ahí” le dice a tu santo esposo, que obedece sin rechistar. Y a ti te dice “quítate la parte de abajo de la ropa”. 
Eres incapaz de imaginártela en modo cariñoso, más bien te la imaginas en modo dominatrix: ¡Tú, mueve el culo y con garbo!

Te metes en el WC y te empiezas a desnudar, pero esta vez NO te va a pillar desprevenida, así que no sólo te quitas la parte de abajo, también la de arriba y te dejas lo imprescindible para no quedarte en pelota picada. Oyes que te dice: “puedes dejarte los zapatos y los calcetines”.“¡Los cojones!” piensas “y pesar 300gr más?? ni LOCA!!

Sales con el pandero al aire y con un gesto nazi, decidido y maléfico te indica que te subas a la báscula. Respiras hondo, subes un pié, miras la pantallita de los dígitos, subes el otro pié y te encomiendas a todos los santos mirando hacia el techo. Cuando bajas la mirada observas radiante que la báscula marca un estupendo 65,8 Kg (en tu última visita fueron 67Kg) y sonríes aunque comadreitor sigue anotando cosas en su “libro de las sombras” sin levantar la vista hacia la báscula. Y justo cuando levanta la mirada y se fija en la pantalla, los numeritos cambian y se pone a 66 Kg!!! NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Y toda orgullosa proclama en voz alta y triunfante: “SESEINTA Y SEIS KILOS, MONA!”. ”Noooooooo ponía 65,8 hasta que ha mirado!!”. Por supuesto tus súplicas de preñatriz no surten efecto en comadreitor y anota un 66 al que te apetece añadirle otro 6 …666…! La odias. Y a su báscula también. Es su alter ego reencarnado en aparato de tortura para rubias embarazadas.

Has perdido un kilo, no está mal, ¿ves? Así las próximas semanas podrás comer de todo como cualquier persona normal”….¿¿¿¿¿PERSONA NORMAL?????....”¿¿¿¿¿pero qué coño se supone que somos las embarazadas?????”…

Acto seguido te obliga a tumbarte en la camilla y te ordena que te subas la manga de la camisa para tomarte la tensión. Y mientras el cacharro se va desinflando en tu brazo y tú sigues pensando en la mala ostia del comentario de marras, suelta con su habitual mala leche contenida: “¡¡Si es que las embarazadas hacéis lo que os da la gana!!!”. Atónita te quedas “y ahora, qué coño se supone que he hecho mal????!!!”.”¡El otro día estabas baja de tensión y hoy estás más alta!”.”Ah cojonudo. Perdone señora pero no pretenderá que esté exactamente igual. Discúlpeme por no tener absoluto control sobre mis constantes vitales!!”.
Y sigues resoplando como un búfalo mientras se aleja refunfuñando por lo bajini y tu marido alucina con lo que ha presenciado.

Ya en casa, después de haber disfrutado de 15 minutos de las piruetas de vuestro hijo en una pantalla de plasma, te tumbas en el sofá con tu historial de embarazada actualizado y con las últimas ecografías incluidas. Te dispones a disfrutar de las imágenes congeladas de tu retoño cuando de repente, en el cuadro resumen del seguimiento de tu embarazo, observas con total nitidez y claridad la cifra que ha anotado comadreitor en tu curva del peso….66,5 Kg!!!!!!!!!!!!!!! Te ha puesto medio kilo más por la puta cara!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Adjuntas PRUEBA del delito:
¡¡¡¡SERÁ HIJA DE LA GRAN RE-P***!!!!

Ha ganado esta batalla, pero no la GUERRA!!!

jueves, 24 de febrero de 2011

Entre el gym y los fogones

Definitivamente tu relación con tu comadrona es de amor-odio.

El día del parto entre los dolores que sufrirás y las ganas que le tienes, la sala de partos parecerá un cuadrilátero de kick boxing! “¡¡En un rincón con un peso de 67kg tenemos a COMADREITOR el terror de las preñadas!! Y en el rincón opuesto con un peso de 70kg a PREÑÁ CABREÁ con la hormona loca!!”…

Sueñas con su voz en off cada noche. La oyes diciéndote “¡¡nena, estàs massa grassa!!” así que has decidido volver al gym (porque tú no vas al gimnasio, tú vas al gym).

Al llegar compruebas que no ha cambiado nada, lo que te consuela porque significa que no hace tanto que no vas. En el vestidor te desnudas lentamente para que todas las presentes puedan apreciar tu barriguita de preñatriz. Te enfundas en tu equipo: pantalón de chándal ochentero y camiseta de tu marido XXL. Pero ¡Oh sorpresa! No has calculado bien tus nuevas curvas y el pantalón no es que te vaya lo justo, es que a duras penas te entra y encima te guillotina la parte baja de la barriga. Así que decidida a no renunciar a tu sesión de ejercicio te subes los pantalones hasta el ombligo y más allá, subiéndote las perneras por encima del tobillo y dejando al descubierto tus calcetines de deporte blancos con rallita roja y azul. Cutre no, lo siguiente.

A los 6 minutos en la elíptica cuando tu corazón amenaza con salírsete por la boca decides que ya es momento de relajarse y recuperar el ritmo cardíaco. 
¡A la sauna de cabeza! Te sientas, te quitas la toalla y luces perfil griego de preñatriz chachi. Al cabo de 3 minutos notas como las otras chicas te observan, observan tu deliciosa barriguita y vuelven a observarte a ti y te hinchas como un pavo real de orgullo de preñatriz. Eres la más bella entre las bellas. Hasta que levantas la vista y al lado de la puerta lees un cartel en letras mayúsculas en negrita que pone: “Está totalmente contraindicado hacer uso de la sauna durante el embarazo”…ups…!

Muy dignamente simulas tener suficiente sauna, envuelves tus redondeces en la toalla y sales pitando de la sauna a meterte en una ducha de agua fría para bajar la temperatura de tu cuerpo. No vaya a salirte el niño cocido :o

Recuperada del susto y empecinada en mantenerte estupenda, decides complementar tus visitas al gimnasio con una dieta equilibrada, sana y variada. Así que coges tu carrito de la compra y te vas al mercado.

En tu primera visita SOLA al mercado haces 2 descubrimientos muy importantes a tener en cuenta:

1- No es lo mismo medio kilo de naranjas que medio kilo de jamón york. Tienes lonchas para empapelar la habitación del niño de arriba abajo.

2- Hay que pedir las cosas por unidades salvo las aceitunas. 275 aceitunas NO es una medida habitual de compra.

Ya en casa te encuentras con la nevera a reventar y te la quedas mirando fijamente: ¿Qué hay peor que una esposa que no sabe cocinar?? Una que está aprendiendo.

Pillas tu portátil y consultas a tu vademécum personal y Oráculo Universal de sabiduría: GOOGLE.

Escribes: “zanahorias y puerros” y le das a Intro. De repente te salen un montón de recetas de cocina de cosas que se pueden hacer con estos dos ingredientes…¡crema de zanahorias y puerros! Obvio. Has necesitado que te preñaran y que llegara el siglo XXI para llegar a esa conclusión.

30 minutos más tarde. ¡TACHÁN! Tu primera crema de puerros y zanahorias chispas! De hecho, tus primeros 12 litros de crema de puerros y zanahorias chispas…!


Tu santo marido no es que esté harto de comer crema, es que cada vez que ve un puerro llora.

lunes, 21 de febrero de 2011

Comadreja, esa profesión incomprendida.

El pequeñajo evoluciona perfectamente. 

Te has esmerado tanto en hacerlo bien y te has aplicado con tanto ahínco que te has despreocupado de alguien importante en esta historia, tú.

Ahora resulta que tu hijo está en perfectísimo estado y creciendo muy hermoso pero que tú estás anémica, baja de tensión y con exceso de peso. Cojonudo.

El que hace unos meses era tu ginecólogo guay se acaba de convertir en tu peor enemigo. Y como todo ser vil que se precie, su inseparable compañera de fatigas siempre le compaña: la comadrona.

¿¿Porqué TODAS las comadronas del mundo son señoras mayores con mucha mala leche?? ¿¡¿Y porqué ODIAN a todas las mujeres embarazadas del planeta?!? ¿¿Dónde están las comadronas jóvenes y sonrientes?? ¿¿Es que tener mil años y una mala ostia de pelotas es condición sine qua non para licenciarse en Comadriles y Maternales??...

Además parece que disfruten haciéndote pasar un mal rato y jodiéndote a base de bien. Después de pesarte con el culo al aire delante del ginecólogo y de tu marido, se pone a hacer unas anotaciones y sin levantar la vista de su libro de las sombras te dice con voz triunfal: “¡Nena! Has engordado demasiado. No puedes engordar así, te voy a traer una dieta”.

Eso, tú ven a joderme más que me pone” piensas, pero ni te atreves a abrir la boca porque nada puedes hacer contra Comadreitor, este embarazo es de su potestad y ella manda.

Te quedan por delante 5 meses de fruta, verdura y carne/pescado a la plancha con un apetito de brontosaurio insaciable a todas horas. Por supuesto los dulces están prohibidos, el pan, las galletas, las conservas, los frutos secos y el agua de vichy!! ¿¿¡¿Dónde cojones se ha visto que el agua de Vichy sea perjudicial!!??? O_O

Y no contenta con tu sobrepeso además te informa de que tienes anemia, la tensión baja y has dado negativo a la toxoplasmosis lo que te obliga a no tocar el sushi ni los embutidos de cerdo, dejándote un panorama bastante desolador: el pavo, los burguitos sin sal y todo lo que sea verde y fresco. Es el fin :('

En la canastilla del bebé ya has incluido un jamón y cuando hayas parido te lo vas a comer a “bocaos” en la clínica (tú sola y sin pan).